2006-08-04

Reseñas Marvel: Jóvenes Vengadores nº 5


Guión: Allan Heinberg
Dibujo: Jimmy Cheung
Entintado: John Dell, Drew Geraci
Color: Justin Ponsor

Sinopsis: Al fin, Kang aparece, con la intención de devolver a su joven versión al siglo XXX, pero Iron Lad se niega. Entonces el villano se apoder del control de su armadura, convirtiéndole en una bomba humana. La explosión lo devasta todo a su alrededor, y deja al joven Kang a la merced de su contrapartida futura.

Aunque parezca innovadora (no voy a entrar en polémicas sobre las orientaciones sexuales de sus componentes), la serie de los sidekicks de los Vengadores es totalmente clásica, y bebe directamente de su referente más directo y principal competidor: Los Jóvenes Titanes de DC. Marvel ha sabido fagocitar el éxito de la Distinguida Competencia y ha logrado hacer un producto lleno de autoreferencia a la mitología marvelita, aportando a su vez una frescura que se echaba de menos en un mundo lleno de aventuras una y otra vez recreadas. Los Jóvenes Vengadores de Allan Heinberg son el ejemplo perfecto de que para triunfar no hace falta ser original sino hay que saber mezclar conceptos ya conocidos y venderlos con otro enfoque. En este número vemos un enfrentamiento eminentemente clásico entre estos recién llegados y un villano entre los villanos: Kang. Un malo que ha arrasado Nueva York y ha postrado a todos los superhéroes a sus pies, tiene un tira y afloja con estos chiquillos, que son capaces de plantarles cara e incluso vencerles. Todo contado con de una excelente manera y con un puntito fresco que le queda muy bien: Todo ayudado por los excelentes dibujos de Cheung, que no están nada, nada mal. De lo mejorcito, vaya.

1 comentario:

morglum dijo...

yo es que debido a que en espaNa paso solo dos semanas de cada 4 meses, solo me he podido leer el primer numero. la verdad es que me gusto y que la sorpresa de kang al final me recordo un poco al del primer episodio de esa otra gran serie que son los thunderbolts.

ademas eso de que los protas sean mas frikis que los mismos lectores mola.