2006-11-22

Relecturas: Siempre Vengadores


Momento para releer en este fin de mes, y con el regustillo agridulce que me deja la actual etapa de los Héroes más poderosos de la tierra, me vuelco con semblante nostálgico a la miniserie "Siempre Vengadores" del guionista Kurt Busiek y el dibujante Carlos Pacheco.

12 números en tapa dura de FORUM y unos apéndices que intentan explicar la inmensa cantidad de referencias al pasado que contiene esta historia. Porque de eso se trata, Siempre Vengadores es un ejercicio autorreferencial que se alimenta de sí misma, sus orígenes, planteamientos y personajes. Y una labor así de endogamia narrativa sólo la puede hacer una de las enciclopedias andantes que se dedican a esto de escribir comics: El señor Busiek. El tito Kurt nos cuenta el cuento de la buena pipa a través del personaje de Rick Jones (sí, el eterno chavalillo que está en todos los fregaos desde Hulk al Capitán Marvel) y la vuelta de sus poderes de la Guerra Kree/Skrull. A esto le metemos a Kang y su versión mayor, Inmortus; Libra, el menos malo del Grupo Zodiaco, las versiones más chaladas del Hombre Hormiga, el Capitán América deprimido de los 70, Ojo de Halcón con el traje de Goliath y un largo etcétera de personajes y situaciones que han existido o existirá en el pasado de los Vengadores.

Un lío de montepío sólo aptos a gente fanática de los Vengadores y que disfrutarán como monas en celo viendo King Kong ante tanto guiño y tanta erudición vengadora. Una miniserie que se alarga en exceso en ese afán de meter las mil y unas vueltas temporales de una histora que con la mitad de números quedaba de puta madre.

No es mala, que va. Es una obra que sólo se disfruta si te enemoran los personajes estos, ya que si no se te queda cara de tonto pensando en la cantidad de tebeos que te hubieras tenido que leer para que éste te llenara plenamente.

El dibujo de Pacheco es inmenso, la caña de la montaña. Ver esas decenas de diferentes versiones de los vengadores pegándose entre ellos en el último número es un placer para los ojos de cualquier aficionado (por poner un ejemplo).

Lo mejor: El ejercicio de cariño y sabiduría que le aporta Busiek a esta historia. El dibujo de Pacheco, sublime.

Lo peor: Obra sólo disfrutable al máximo por el purista de Los Vengadores. El resto se queda en una lectura enrevesada que tampoco te cambia la vida.

5 comentarios:

Christian "Samanosuke" dijo...

¡Qué uso de la lírica, Diox! Si es lo que tiene leer cómics: somos más guapos, más altos, y hablamos mejor. xD

Ternin dijo...

Jajaja. Ya lo decía la publicidad de Panini.

tebeonauta dijo...

Toda una joya este cómic, pero como tú dices sólo apta para los que disfrutamos con las etapas más clásicas de los Vengadores. Endogamia y autarquía pura forever...

vastapenumbra dijo...

Pues yo creo que es ideal para aquellos que se han acercado a los Vengadores a través de los "Jóvenes"... Igual así alguno se da cuenta de cuantos tebeos se ha leído Heinberg antes de ponerse a guionizarlos. ¿Alguien apuesta? Yo digo que ninguno...

Hellpop dijo...

XDD, lo mismo opino, vastapenumbra. Lo de Heinberg es un hype no alcanzado y grande como la copa de un pino.

Yo opino como todos vosotros, que Siempre Vengadores esá genial y es un placer en cada relectura (es que a mí, Ternin, se me hace corta) porque siempre hay detallitos perdidos por ahí. Y además, la prueba definitiva (aunque algo "oculta") de que el Universo DC no es más que otro universo dentro del Omniverso Marvel XD

A ver si Heinberg aprende de una vez que el tiempo Marvel no es una carretera de ida y vuelta, y que si existía una Asamblea de Kangs era por algo