2006-12-05

Divagación sobre Los Nuevos Vengadores.

Comentaba (nunca mejor dicho), No fui yo en el post anterior que por qué compro una serie de calidad dudosa pudiendo reservar ese dinero para otras compras con más calidad. Buena observación ya que parece paradójico por no decir gilipollesco, gastarse la pasta en algo que sólo, en teoría, sirve para ser criticado en el blog de marras. Bueno, es así y no es así; lo que me lleva a plantear una serie de ideas respecto a esta serie "hot" llamada "Los Nuevos Vengadores".

Llevamos publicados en España 12 números, cantidad de material más que suficiente para que los lectores nos hagamos una idea de por donde andan los tiros que dispara Brian Michael Bendis, el padre de la criatura. Este tebeo ya no engaña a nadie y los que seguimos comprándolo lo hacemos a sabiendas de sus planteamientos. Ahora viene la madre del cordero ¿ Por qué lo compro? ¿ qué me impulsa a considerarlo una de las compras seguras del mes?

En primer lugar está el factor completismo: Los Vengadores son mi grupo de superhéroes favorito y eso se tiene que notar. Un tío que tiene "Vengadores Reborn", puede con esto.

En segundo lugar es que no me parecen unos tebeos taaaan malos. Me explico: Hay series que descarto por sistemas. Ni las miro cuando paso por la estantería, no me atraen y paso de ellas. Dinero ahorrado. Pero con LNV pasa algo diferente... Aunque las historias sean repetitivas y leeeentas, siempre me quedo con la sensación de querer saber hacia donde van las aventuras de esta gente.


Y es que LNV no innovan. Hace cuarenta años, Stan Lee (el abuelito Yulupukki de Marvel) ya se saltó las convenciones del subgénero de grupos superheróico para sacarse de la manga una formación de los Vengadores rompedora, al incluir a dos villanos en el grupo. Supongo que los lectores en aquellos tiempos también se rasgaron sus sesenteras vestiduras.

Ahora Quesada/Bendis hacen los mismo. Destruyen para construir. Cogen una serie con solera pero con ventas regulares y la convierten en otra cosa que vende como churros. ¿Es eso malo? Pues no necesariamente. El planteamiento de esta serie no es malo: Los Vengadores ya no existen por X razones y se forma uno nuevo debido a circunstancias extraordinarias (la fuga masiva de la cárcel de un porrón de supervillanos). Para más inri estos Nuevos Vengadores están allí por casualidad y casi sin quererlo se ven envueltos en una trama donde nada es lo que parece y el hilo del misterio se va desvelando poco a poco al igual que el destino y orígenes de algunos de sus miembros. Contado así, hasta parece interesante ¿No?

Una vuelta de tuerca y un nuevo comienzo. Un reinicio con gancho. Apoteósico. Con unos personajes que van desde los más conocido a el típico outsider Marvel. Una formación que podría resultar por lo variopinto. Tenemos a un Capi con ganas de ser Vengador de nuevo, un Iron Man desengañado, un Spidey que pasaba por allí y ve en LNV la oportunidad de empezar a hacer grandes cosas y quitarse el estigma de delincuente enmascarado, Luke Cage con ganas de ser alguien, un señor muy poderoso con problemas mentales y una Spiderwoman con secretos y mentiras. ¡Ah!, y por supuesto Lobezno (elemento marketing total pero con su puntito) y Ronin, el personaje nuevo y misterioso.

Vengadores típicos junto con personajes alejados de ese mundillo.

Pues con estos mimbres nos metemos a hacer el canasto y topamos con el escollo más importante: La imposibilidad (voluntaria o no) de hacer un producto dinámico. A LNV les falta la chispa y la épica de otras serie míticas como la Patrulla X de hace años. El "descompressive" se adueña de todo el engranaje y la trama avanza a ritmo de caracol. Lo que parece interesante sigue siéndolo en su planteamiento pero no en su ejecución.

Aquí es donde se dividen los caminos: O el lector se amolda al ritmo y espera los acontecimientos o pasa del tema y se busca otros tebeos donde no todo para a cámara lenta. Yo he optado por lo segundo a sabiendas de que el final puede ser muy traumático. Un año después siguen los hilos sueltos del argumento y la Guerra Civil sirve como bote salvavidas y esperanza para que todo deje de tener ese tufillo a Expediente X rancio y empiece a comportarse como una serie de los Vengadores. No como la de siempre (yo tampoco pido eso), sino como lo que debería ser: Las aventuras de los Héroes más poderosos de la Tierra.

4 comentarios:

No fui yo dijo...

Me alegro de haber sido el "instigador", aunque involuntario, de un post tan inspirado, Ternin. De todos modos, permíteme una puntualización: si lees mi comment del post anterior, verás que no me refería a ti directamente, sino que lanzaba la pregunta de forma retórica. En absoluto quisiera tener la intención de juzgar lo que compra uno o lo que no, o por qué; tan sólo pretendía lanzar la cuestión al aire para que cada uno que quisiera se la hiciese para sí mismo. Y esto es porque es una pregunta que yo me he hecho a mí mismo en algunas ocasiones. ¿Por qué seguir comprando un tebeo que no me convence? En mi caso, he dejado series colgadas que llevaba tiempo haciendo, las he vendido y he reinvertido el dinero en cosas que me satisfacen más. Mis estanterías se han ido limpiando paulatinamente de morralla, y ahora, al mirar cualquiera de ellas, encuentro tebeos que puedo releer con satisfacción en cualquier momento. Mi única debilidad, que he reconocido en varias ocasiones y lugares (por ejemplo, en el post que dediqué a la etapa actual del personaje) es Wonder Woman. Me refiero a que es el único personaje cuyos tebeos compro por ella misma y no por sus autores, por recomendaciones o por temática. Pero bueno, es básicamente una grapita al mes, el resto son tebeos que compro sabiendo que conservaré y de los puedo escribir un post positivo si viene al caso. Y quede claro que esta es mi opción, comprendo perfectamente que alguien continúe comprando series que en realidad no le gusten... por lo que sea, que cada uno es muy libre. De todos modos, pensad en si hubo gente que se frustró al seguir series superheroicas por puro completismo en los 90, y terminó enviando los tebeos a tomar viento...

Perdona el rollo, Ternin. Pero repito que me alegra haberte dado motivación para escribir el post, amigo. Nos leemos.

Ternin dijo...

Anda, anda, en absoluto aludido; lo único que ocurre es que ese comentario tan acertado me ha llevado a este post. Reflexiones de cada uno. Ah, mucha razón tienes en este comentario. Un saludo.

Fernando dijo...

Pues yo me encuentro ahora mismo metido de lleno en este dilema. ¿Dejo LNV?. La verdad es que hay números en los que me aburro leyendo el cómic, cosa que no debería ocurrir y es razón más que suficiente para abandonar la colección. Pero por otra parte está ese "¿y qué pasará luego?" que hace que me contenga cuando estoy a punto de decirle al dependiente de la librería "este mes no me llevo este cómic". Está la incógnita que rodea a Spider-Woman, los Illuminati (por cierto, ¿van a sacar una mini-serie de los Illuminati o algo así?), la inminente Guerra Civil que imagino que se fraguará en parte en esta colección, el imprevisible Lobezno, etc.

En fin, imagino que seguiré coleccionándola, eso si, teniendo claro que en el momento en que necesite ese dinero para otra cosa (como Runaways, que volverá en breve, imagino), la abandonaré sin mayores problemas...

Saludos!.

vastapenumbra dijo...

¿Pero realmente son los Vengadores?

Y otra cosa más... ¿Dónde está el ritmo? Porque no es que el ritmo sea lento. Eso no es malo. Lo malo es que no tiene.

En fin. Cada cuál que haga con su dinero lo que quiera. No se puede obligar a nadie a que algo le guste o no... Pero es una pena que la gente se deje llevar por una campaña de marketing.