2007-04-03

Lobezno de Chris Claremont y John Buscema.

Acabo de terminar de leer/disfrutar el inicio de la serie regular de Lobezno; concretamente la etapa de Chris Claremont y John Buscema. Ante unos días de apatía bloguera, he sacado fuerzas de flojera y comento algo de este Lobezno parcheado que se sacó el tito Claremont de la manga.




Supongo que allá por el año 1988, los fans pillaron esta serie con ganas. La Patrulla X estaba muerta por esa época y era el momento ideal para darle a Lobezno sus aventuras independientes. Y que mejor que el autor que supo ponerlo en el candelero en la serie mutante: Chris Claremont.
Lo normal hubiera sido llevar la personaje al terreno puramente superheróico, con su uniforme sus combates a muerte y la dinámica acostumbrada de héroes contra villanos ¿Habría salid bien? Pues seguro que sí. Pero el inicio de la serie de Lobezno empezó por otros derroteros.
Si el popular Lobezno murió junto con la no menos popular Patrulla X, aquí nos encontramos a Parche, otro alter ego del mutante Logan que pulula por la ciudad imaginaria de Madripur cual Rick Blaine/Humprhey Bogart en Casablanca. Si el trajecito famoso y con un parche en el ojo, pasa el tiempo nuestro Lobezno en el Bar Princesa, un antro de mala muerte donde los personajes típicos y tópicos del comic pulp y del serial de los años 20, se pasean dando lugar a un imaginario comiquero inusual en lo que se podía pensar de la nueva cabecera de Lobezno.
Pilotos arriesgados, policías corruptos, mujeres fatales, damas del crimen, reyes del hampa, mafias chinas... Las tramas giran en tramas giran en torno a los bajos fondos de esta Madripur imaginada, mezcla de Hong Kong, Singapur y la nombrada Casablanca. Lobezno destila mordacidad en esta etapa, llevando su rollo "yo ya estoy de vuelta de tó" hacia límites casi paródicos. Lo vemos con pinta de Indiana Jones trasnochado o con smoquín tomando copazos en el Princesa. Los malos son muy malos y ahí está Lobezno con si "snikt" preparado para salvar a la damisela de turno (Spiderwoman pre-Bendis incluida).
Historias muy entretenidas que tienen su punto álgido con los lápices de John Buscema. Nunca he visto expresiones de fiereza en Lobezno como las dibujadas por este hombre. La manera de tratar las peleas, las mujeres que dibuja. Crea un ambiente realista, turbio, propio del comic negro. Una gozada, vaya.
Luego, como siempre, empieza a decaer con la llegada de un Peter David un tanto espesote (La saga de las Piedra de Gehenna, de tanta referencia al cine peca de pesadita) o Archie Goodwinn y un John Byrne con el trazo ya muy grueso.
Pues nada, que lo recomiendo ahora que está siendo editado de nuevo.

4 comentarios:

Merrick dijo...

Pues sí, a mí también me gustó esa etapa (los números de Hulk son la monda). Hay mucho tópico pero es entretenida, original y está bien dibujada.

La etapa de Peter David también me gustó bastante, pero luego es flojísima hasta que llegan Hama y Silvestri, una verdadera gozada.

Anjin-san dijo...

Mmmm, al final me tendré que pillar estos primeros números del Lobezno Classic.

Aquella saga de Goodwin y Byrne, lo del trazo grueso de este último quizás era porque estaba entintado por ¿Klaus Janson? Mi memoria ya no es lo que era :-)

El Tete dijo...

Joder, pues yo nunca he sido capaz de soportar a Buscema. Creo que fue una de las razones por las que no disfruté tanto la colección en su momento.

Vastapenumbra dijo...

Un respeto a los muertos, por favor.

Buscema nuestro que estás en los cielos... No te lleves todavía a tu hermano.

Qué nostalgia. Y pensar que nunca creí lo de "tiempos pasados, tiempos mejores"...

Nada, nada. Relectura semanasantera con Chris y John.