2008-01-15

Lecturas: Exiliados (especial Dinastía de M)


Tenía este tomito durmiendo el sueño de los justos en el armario de los tebeos. Lo dejé ahí aparcado a la espera de que la numeración de Panini llegara hasta los sucesos de la Dinastía de M y así leerlo todo seguido. Pero en un momento de apretón, no sabía lo que coger y tampoco tenía tiempo para ponerme selectivo y tiré de él.


Bueeeno. Esta es una serie que sigo de forma irregular; la dejo ir y cuando pasan un montón de meses compro varios tomos y a huir. La serie está bien, la idea era buena en su momento pero son muchos números ya con el rollo de "desfacedores de entuertos de Universos paralelos"...
A lo que iba, este cruce con la Dinastía de M me ha parecido de lo mejorcito en cuanto a crossover. El de Spiderman estaba medio entretenido y el de Iron Man es de las mierdas más grandes que ha salido de una imprenta. Este está bien e incluso supera el nivel de la serie regular gracias al dibujo de Paul Pelletier, que me encanta, y el espíritu de historia autoconclusiva que desprende.
Una lectura inocua y de fácil digestión. Por lo menos le he quitado el polvo :P

4 comentarios:

Bruce dijo...

'Pero en un momento de apretón, no sabía lo que coger y tampoco tenía tiempo para ponerme selectivo y tiré de él.'
Yo también leo en el báter,:))

El Librero dijo...

yo recuerdo que lo leí en su momento y también me gustó. Porque lo cierto es que todo lo relacionado con la dinastia de "M" me pareció una mierda sin paleativos.

Pero como esta serie va a su rollo y por dimenciones alternativas, pues tampoco le tenía que afectar demasiado.

Por cierto ¿te dió tiempo leertelo entero en el water? solo con pensarlo, y en este tiempo, se me hielan los glúteos!!

Ternin dijo...

Que va fue en visitas alternas.

Bruce dijo...

Lo peor es cuando te enganchas con el comic y no te levantas hasta que te lo terminas..cuando lo haces tus piernas se han dormido y corres el peligro de estamparte contra la pared de enfrente, así que tienes que quedarte de pie con los pantalones bajados y un hormigueo en las piernas esperando a que se te pase