2008-08-03

Leyéndome







Es uno de los ejercicios de ombliguismo más grandes de que puede hacer un bloguero: leerse. Y como ayer, después de tareas varias, tuve un rato libre, me dediqué a releer entradas del año de la pera. Tebeos que me llevaría a una isla desierta (uff), mis movidas personales, laborales, lecturas, pelis, truños, sucesos que me han ocurrido desde que en febrero de 2006 me dio por montar este tinglao.

Y está entretenido, no creas. Me doy cuenta de cambios de opinión, reflexiones contradictorias, encuentros con amigos; un pequeño revival de vivencias personales que dan el verdadero significado de lo que es montar un blog ( tal como yo lo entiendo, claro).

Una de las cosas que me han llamado más la atención es ver como he evolucionado como lector. Obras que denosté en el pasado, tras una revisión, han pasado a gustarme. Y viceversa. Puede quedar pretencioso, pero creo que he crecido como lector y no sé si dentro de otros dos años y medio después volveré a releerme los post y vamos a ver que es lo que sale porque ni yo mismo me conozco.

Supongo que eso es lo bueno de esta afición. Un coñazo sería tener que leer siempre lo mismo, los mismos autores, las mismas series, etc, etc... Ahora, todavía no me veo echándome al coleto cosas como "Como aprendí a cocinar salchichas al curry" o algo así. Que no digo que no esté de puta madre y que sea una obra maestra, ero hoy por hoy, que no me llama, oye.

Me estaré haciendo el paladar, pero poco a poco, sin prisas, y con el género superheroico como referente. Como ya dije en otro momento, ahora lo que me tiran son los autores en sí, y bastante poco los personajes.

Por cierto, vuelvo a disculparme por el baile constante de teclas en mis post. Las cosas de ir con prisas.

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