2008-11-21

Lecturas: Biomega 1



Aviso a navegantes: Yo de manga, pues nada de nada. Supongo que este comic entrará dentro de un subgénero específico del comic japonés y que esta reseña estará plagada de incorreciones y salidas de torero malo. Sinceramente, me da igual.

Llevaba con este cómic pegado a la oreja desde hace tiempo. El señor Yorkshire es un acérrimo seguidor de su autor, Tsutomu Nihei tras disfrutar de su anterior obra Blame! y su opinión para mi cuenta. Otros como Lord Pengallan o Werewolfie también me pusieron la miel en los labios, así que el otro día compré el tomito y ahí va:

He disfrutado como una perra. No puedo decir otra cosa. Hace unos minutos que he dejado su lectura con una sonrisa de satisfacción en los labios. Vibrante, dinámico, desolador...Con una historia que te lleva en volandas a base de elipsis, narrativa poderosa, y un arte gráfico que no disfrutaba tanto desde cosas como Hellboy.

Siempre me ha gustado el ciberpunk en su vertiente literaria como estética; y Biomega ha cumplido todas mis expectativas. Nihei usa la arquitectura (mezcla entre lo gótico y los futurista) para ensalzar el ambiente opresivo que pretende mostrar. Estructuras ciclopéas, castillos enclavados en el corazón de megaciudades, eternos puentes colgantes... Zonas abiertas que invitan a la agorafobia y dibujadas con trazos que van desde el más minucioso detalle hasta el esbozo.

El héroe, un humano sintético llamado Zoichi Kanoe, cumple el canon de héroe silencioso y expeditivo, un arma viviente que no genera empatía y que aporta con su diseño oscuro y estilizado más agobio si cabe. Nada sabemos de sus motivaciones salvo las aportadas por su holográfica acompañante y su interactuación con otro de los personajes: un oso parlante (¡!) que quizás realice el contrapunto humano (valga la paradoja) de la historia. La historia, planteada en este primer tomo discurre sobre el arquetipo de zombie y el concepto de "Nueva Carne" que tanto juego ha dado desde su popularización por David Cronenberg. El señor que aparece en la televisión, la chica holograma o el oso son los únicos puntos de luz en un panorama lleno de metal y carne corrompida. Añádese el sempiterno tema de las malvadas corporaciones tan en boga en el imaginario nipón y tenemos un relato que va ganando interés gracias a la, me repito más que el ajo, proverbial capacidad de Nihei para contarnos la historia sin necesidad de texto complementario. Trabajo imposible, por otra parte, para otros autores más comerciales del comic occidental.

Por último (que vaya tela) destacar los impresionantes diseños, tanto arquitectónicos como de personajes que se marca este señor. Eso unido a varias "set pieces" de acción desbocada, hacen de Biomega una de las lecturas del mes, por lo menos.

Estoy deseando pillar, en enero, el segundo tomo.

4 comentarios:

lokodatar dijo...

Havía tiempo que no ecribias tanto tio¡¡¡
Si que te ha gustado¡¡¡

Goku_Junior dijo...

A mi también me ha gustado y eso que es lo primero que he leido de este tio, pero bueno un amigo ya me avisó que era todo dibujos y cero bocadillos.

Y me ha encantado, hay que ser muy bueno para en tan pocos bocadillos dejar claro (más o menos) hacia donde va la cosa, aunque a veces da igual, simplemente disfruta del expectaculo visual que te ofrece y pá alante.

Ahora estoy leyendo otra obra del mismo autor, blame! y hay aún menos bocadillos y se nota que de una obra a otra ha mejorado el dibujo. No soy gran admirador del civerpunk (aunque me encanta matrix) pero Tsutomu esta logrando que empiece a interesarme.

Una pena que haya que esperar tanto para el siguente tomo... pero bueno.

Ternin dijo...

Goku: Por lo que parece en Diciembre sacan el tomo 2 según la web de Panini.

Solamente la estética de este comic ya vale la pena

lord_pengallan dijo...

Me alegro Ternin de que te haya gustado tanto y agradezco el post que me has puesto de relive otros aspectos que se me habían pasado desapercibidos. En fin, a disfrutar.