2008-12-01

Lecturas: Tom Strong, tomo 1



Después de la semana pulp ideada por la Liga, me entraron unas ganas enormes de meterle mano a esta obra. Perteneciente al universo ABC, verbigracia del señor de las barbas, Alan Moore, Tom Strong es una lectura muy entretenida y con mucha intención. Intención nostálgica por traernos un comic de los que quizás nunca existieron. Un superlativo homenaje al pulp, un comic cuya exquisita pretensión es ofrecer un espectáculo más grande que la vida (que tebeo no pretende eso).

Tom Strong es un héroe de los que ya no existen. Criado en una cámara especial situada en una isla perdida ¡toma ya! Tom es el protector de Millenium City, la ciudad donde reside con su familia y sueño húmedo de Fritz Lang. Tom Strong: mandíbula cuadrada y torso imposible. Una mezcla entre Reed Richards y un serial de los años treinta. Una leyenda viva sin ángulo, sin oscuridades, un héroe de una pieza. Es un Universo donde no tienen cabida las elucubraciones de Ennis o Millar; aquí sólo brilla la idea, implantada por Moore, de que los buenos son buenos, que para eso protagonizan tebeos que compra la chavalería. Tom Strong es referente, su familia (con robot y mono parlante incluido) le ayudan a luchar contra enemigos más o menos malintencionados como Pangeo (impresionante villano con muchas posibilidades), el Hombre Modulas, el Imperio Azteca de otra Dimensión, las chicas nazis o su archienemigo Paul Saveen...

Y todo eso es contado por Moore como si fuera algo que nos sonara. Este universo existe, no es la primera aparición de nadie. El mito existe y nosotros nos montamos en marcha; y quizás ese sea uno de los mayores aciertos de este tomo plagado de melancolía por un tiempo ya pasado.

Tantas son las referencias, que Tom Strong se pierde en algunos de los momentos de la lectura en una pérdida de frescura. La sensación de ya visto ( o intuido) planea sobre la serie, sin terminar de despegar hacia una proposición original. Moore tiene mimbres para asombrar con sus historias de aquí a Pekín, pero si no lo hace con esta serie es, en mi opinión, porque ni quiere ni le hace falta. Como homenaje al pulp, a Tintín o a quien quiera vale. Como tebeo entretenidísimo cumple.
No hay mucho que achacar a una de las lecturas más divertidas de este mes, por lo menos.

El dibujo de Chris Sprouse y las apariciones de los diversos dibujantes invitados, no desmerecen en nada a la labor de Alan Moore. Los guiones de Moore no precisan de mucho alarde narrativo. Todo está explicado en su debido momento. Las escenas de accción del tercer número (la del Imperio Azteca) brillan por su brillantez narrativa y sencillez de ejecución. Un gustazo.

Recomendable.

6 comentarios:

JON OSTERMAN dijo...

Aunque no es la mejor serie del sello ABC, y no todos los tomos estan al mismo nivel, su lectura es muy agradable, y esta muy por encima de los tebeos actuales.
En cuanto lea el último tomo recien salido preparare un post sobre ella.
Saludos.

guevillos dijo...

curioso que ayer mismo terminé de leer el primer tomo tambien, y la verdad es que tengo que coincidir, ya ayer se la tuve que recomendar a un colega(comprador compulsivo) y extrañamente se mostró reacio a su compra, si pasa por el blog imagino que se lo replanteará.

Goku_Junior dijo...

Supongo que para gustos los colores, pues yo me leí el primer tomo y no me llego a atraer el personaje.

Tal vez tendría que darle una segunda oportunidad, a veces una segunda lectura te hace ver las cosas desde otro punto de vista.

Ternin dijo...

La verdad que es es una obra que quizás entre más por recomendación. El boca a boca hace mucho en este tipo de productos fuera de los circuitos DC y Marvel.

Jaime Sirvent dijo...

Le tengo bastantes ganas a esta obra de Moore, a ver si me la compro pronto.

José Angel Muriel dijo...

Acabo de leer el último tomo. Ciertamente, la colección va perdiendo fuelle, pero el desenlace no está nada mal, digno de la imaginación de Moore. Y el personaje y su entorno, Tom Strong, resultan muy atractivos. Aunque no termino de tragar al robot mayordomo y al gorila inteligente.