2009-03-17

Lecturas: Predicador




Acometí la lectura de Predicador con muchas ganas. La obra magna de Ennis, según algunos. Una serie la mar de divertida, de lo smejor de Vértigo. Las expectativas eran grandes. Y la verdad es que la cosa empieza bien, muy bien.

Jesse Custer es un predicador en crisis que por cosas de la vida tiene en su interior un ente mitad ángel mitad diablo que le otorga la "palabra de Dios". Junto con su exnovia (una chica la mar de mona y nieta soñada de Charlton Heston) y un vampiro irlandés, Jesse emprende un viaje en la búsqueda de Dios para arreglarle las cuentas. Ea, con dos cojones.

El planteamiento engancha y entretiene. Los primeros arcos argumentales donde se desvela el origen familiar de Custer y su primer enfrentamiento con la Secta del Grial, las primeras apariciones del Santo de los Asesinos... Hasta ahí bien. Después la cosa se calma, toma otros derroteros ( mi opinión es que Ennis no sabía por donde tirar) y a partir de la mitad de la serie, se suceden los números con un interés descendente.

Valorando Predicador como serie global me ha parecido entretenida, con momentos grandes en el tratamiento de los personajes principales y su relación entre ellos, gamberra, con ganas de crear polémica. Un retrato algo bestia de los Estados Unidos, una ambivalencia entre su supuesta grandeza y sus algo exageradas miserias.

Rednecks, sectas satánicas, detectives sexuales, caciques folladores de carne muerta, un malo de ópereta no, de ópera rock, actores pornos autoestopistas, los grandes paisajes americanos, Dios, seres deformes... Un western atípico que tiene la virtud de elevarse en ocasiones sobre sus faltas para ofrecer un producto digno. No pasará a lo mejorcito que he leído en mi vida pero no deja de ser ese algo más que no tienen otro tipo de comics.

Un coitus interruptus de lectura ya que le pedía más a este Predicador, a este Ennis desatado que habla de amistada, religión y amor entre caca, culo, pedo y pis.

Steve Dillon, bien gracias. Sesenta y seis números después o te acostumbras o lo odias. De todas formas, sin él esta obra no sería la misma.

¿La recomendaría? Bueno, sí. Pero a todo el mundo no.

4 comentarios:

guevillos dijo...

A mi me parece una obra cojonuda en su conjunto, si, es cierto que baja el ritmo, yo lo veo como una montaña rusa, empieza muy alto y a partir de ahí altibajos, a mi particularmente me encanta, no creo que se quedase sin ideas, si no que contó cosas que quizas no son tan salvajes como las primeras para ahondar en la relacion de los personajes, sobre dillon a mi particularmente me encanta su trabajo en general y en esta obra en particular, si, soy asi de raro, pero no creo que sin la expresividad de dillon hubiese sido una obra tan redonda(para mi lo es), yo si la recomendaría a todo el mundo aunque fuese para que el personal viese que en el mundo del comic americano no todo es igual que siempre.

Luis dijo...

Para mí, Predicador si es uno de los clásicos.

Creo que es mucho mejor de lo que tú comentas, aunque puede que sea porque yo no llevaba ninguna expectativa, y tú quizá demasiada.

A veces eso de que te hablen demasiado bien de algo te quita el placer de descubrirlo. Siento que te haya pasado con este serie porque, si te pilla por sorpresa, es muy buena.

Y el dibujo, MUY bien, gracias. :-D

Ternin dijo...

Puede que tengas razón, Luis. La cosa es que lo leido leido está :P

PAblo dijo...

Yo estoy de acuerdo contigo en la evolución que haces de la serie que va claramente de más a menos. Eso sí, es un cómic que se sustenta básicamente en el buen hacer de Ennis porque para mí Dillon es insufrible. Uno de los tebeos más importantes de los noventa.

Impacientes Saludos.