2009-04-28

Sin City (I): El duro adiós




Juego de palabras, y en algún caso confusión en algunas de sus traducciones, respecto a la novela de Raymond Chandler; valga esta anécdota como verdadera declaración de intenciones de Frank Miller.

Basin City es todo lo que quiso hacer Miller en el mundo del cómic. Un género olvidado por el noveno arte y libertad para desarrollar un cosmos propio. Una oportunidad alejada de las dos grandes. Y el primer puñetazo corre a cargo del bueno de Marv.

A Marv le hubiera ido bien en otro momento de la historia. Feo, duro y formal como diría Loquillo. Bueno, lo de formal sobra porque según avanza la lectura de la novela, Marv va acumulando más destrozos de los recomendados. Un gigantesco troglodita esbozado pefectamente en los primeros compases de la historia. Un arquetipo que cae bien, un bruto sin mente con un físico a recordar.

Frank Miller juego con la empatía en este cómic. Empatía hacia el derroche de violencia de un personaje tras la muerte de su efímera amada. Puro género, oigan. Hasta se puede oler la sangre, el humo del tabaco y el asqueroso hedor de la corrupción. Putas muertas, miembros del clero, poli untada, antros de mala muerte, psicópatas... Todo cabe en esta primera historia de Sin City. En glorios blanco y negro.

Una historia de género decía, bueno, eso no es así del todo porque en la lectura Milleriana del canon, todo esta pasado por un tamiz de hiperrealismo que incluso roza lo fantástico. Gracias a su poderosa capacidad narrativa vemos proezas físicas, escenas de brutalidad y violencia que no desmercen el puro y duro pijamismo. Pero es el mundo de Sin City, no cualquier ciudad del mundo real.

Viñetas enormes que caen como losas, perspectivas quebradas, uso genial de las onomatopeyas y quizás un enmascaramiento demasiado forzado del lápiz del autor gracia a la tinta... El duro adiós desprende calidad por los cuatro costados.

Quién no vengaría a Goldie...

2 comentarios:

marguis dijo...

La novela gráfica que me descubrió lo grande que podía ser Frank Miller, luego siguieron las continuaciones, algo de Elektra, Ronin, Martha Washintong varias, 300, Batman: Año cero... pero uno siempre recuerda su primera vez, ¿no?

Yota dijo...

A mi me encantó, lo lei de cani y flipé.