2009-07-01

Lecturas de la infancia: Factor X nº 10




El otro día me acordé de este tebeo. Un cómic que leí hace muchos, muchos años en un camping de Marbella. Lo pillé de gañote en el supermercado de allí y "discretamente" lo hice mío. Sí, era un niño, sí estuvo mal y más o menos me arrepiento. Total, después de esta confesión atroz, voy a lo que voy:

En aquella época yo había leído algo de la Patrulla X. Los conocía más o menos y personajes como Magneto, Lobezno, Cíclope, Coloso o el Hombre de Hielo pululaban en mi mente de una forma más o menos ordenada. La portada con Cíclope en primer plano me atrajo, Y cuando lo abrí me encontre con esto:




Una ciudad subterránea llena de mutantes y una auténtica matanza. Matanza no, masacre. La popular Masacre Mutante, primer crossover mutante y lectura sorprendente y significativa para mi. Allí estaba la Patrulla X, pero se llamaban Factor-X. Incluso estaba la Bestia sin ser el animal peludo y azul que yo había leído en los Vengadores y Ángel (a este lo recordaba de un tomito de la antigua Patrulla-X de Bruguera).

Lo primero que me llamó la atención fue el dibujo. Me sonaba muy parecido a un tebeo que había leído del Capi/Thor donde Thor y Balder casi se dejaban engañar por tres brujas enmascaradas en bellas jóvenes. Walter Simonson. El gran Walter se mostraba ante mi y yo bebía extasiado cada una de sus páginas. Unos malos increíbles (Arpón y Demoledor me encantaban), violencia desatada y un final de infarto.




¡Dios! Me marcó esta viñeta. Ángel clavado en la pared y los malos alrededor a punto de acabar con él. Me moría de ganas por saber en qué quedaba la cosa. Al final, al cabo de bastantes años y cuando retomé la afición puede recuperar esta pequeña joya de mi infancia. Un tebeo que vale más por su valor nostálgico que por su calidad intrínseca pero que para mi aún resulta una lectura muy divertida. Anoche cayó, por cierto; ya que llevado por la memoria me puse a buscar el tomito de la BM- Xmen donde aparece este número. La verdad es que durante mucho tiempo asocié el guión de este tebeo a Chris Claremont, siendo Louise Simonson (costilla de Walter) su autora.

Por cierto, que después de este tebeo, está otra joya del frikerío mutante: El choque entre Lobezno y Dientes de Sable narrado por Alan Davis. Pata negra.

P.D: No sabéis lo bien que me lo he pasado con este post. Es un gustazo escribir sobre esa cosa tan etérea, maleable y subjetiva como es la memoria de un niño. Quizás sea el principal aliciente de esta querida y maldita afición.

6 comentarios:

Nacho dijo...

Aaaiinnss! El quisfactor de los Simonson... Que mayores estamos y que bien nos lo pasábamos de mozos!!!

Saludos!

Marione dijo...

Puf. Veo que esa última viñeta dejó más pallá que pacá a más de uno. La verdad es que las etapas mutantes de antaño tenían su cosilla. Ahhh, que tiempos.

Saludazos

Juls dijo...

Recordar un comic que leímos de niños es un ejercicio de placer sublime.

Yo pronto publicaré un post de Capitán América 367

Cuando éramos críos sí que eramos auténticos y apasionados lectores de comics. ¿Ahora qué somos? ¿mitómanos? ¿coleccionistas?

A ver cuándo hacen una Biblioteca Marvel de Factor X, eso sí que sería una maravilla. Y ya de paso de GIJoe, y de Transformers, jejeje.

Ternin dijo...

Jajaja. La verdad es que con el paso del tiempo algunos mitos se caen pero otros mantienen el tipo la mar de bien.

BM: Transformers sería del segundo tipo me temo.

Vastapenumbra dijo...

Éramos jóvenes e inocentes y los cómics los escribían escritores de verdad.

Por cierto. Claremont/Simonson... Tanto monta, monta tanto.

fer1980 dijo...

Buff, que recuedos, esta colección la hacía mi hermano (y ya la leia, claro), y este número, este número me parecio magnifico en su momento...y aún me lo parece a día de hoy, esa portada es impactante (creo que Ciclope se convirtio en mi mutate favorito por entonces), y el comic es un claro ejemplo de la calidad y grandeza que alcazaron las coles mutis.