2009-08-29

El tebeo que pudo haber sido.




Esta es una historia del abuelo cebolleta, así que poneos cómodos y empezar a esbozar una sorisa de condescendencia por favor. Aviso que este post es de los largos, coñazo y autobiográfico, así que el que venga buscando una reseña sobre este cómic se sentirá defraudado.

Retapados Zinco. Dos palabras y miles de horas de disfrute absoluto. Omega Men, Batman y los Outsiders, Nuevos Titanes, Legends o el Superman de Byrne. Pero no, la Crisis nunca la leí. En los recopilatorios que sí leí siempre estaban dos publicidades: la de un Batman en sombras mientras un relámpago recortaba su figura en mita de un salto imposible (no hace falta que diga más) y el de Crisis en Tierras Infinitas donde un conjunto de tierras se perdían en el espacio y algunos héroes casi desconocidos para mi se retorcían de dolor. ¡Ah! y el Watchmen, pero ese la verdad no me llamaba tanto porque un tipo sentado delante de un montón de pantallas de televisión no me decía nada. Ejem.

Pasaron los años y el recuerdo de esos retapados se mitificó de tal forma que una de las misiones de mi vida es volver a recuperarlos, cosa que casi he conseguido. Pero de la Crisis nada de nada. Retomé la afición y me topé que ese tebeo que yo había rozado apenas era uno de los crossovers más admirados de la historia. Yo me mantenía firme, y esto da para otro post, en que mi crossover soñado era Secret War. Llegó Crisis de Identidad, la Crisis de Geoff Johns, y yo sin leer esa opus magna de Marv Wolfman y George Perez.

Es más, tengo el tomo de Norma desda hace más de dos años. Y me daba pereza. Las lecturas se acumulaban y nunca tenía tiempo o ganas de coger el tomo. Y llegó este veranito:

Es el tebeo que puedo haber sido. Si Crisis en Tierras Infinitas se llega a cruzar en mi vida cuando tenía 10 años, ahora tendría este tebeo elevado a los altares comiqueros. Lo he leído con treinta años y sin dejar de ser un tebeo más que disfrutable y muy, muy divertido. No ha llegado a calar en mi corazón ya algo desgastado. Al igual que algunas lecturas del pasado ahora son truñacos infumables, algo raro me ha pasado con esta lectura.

Un George Pérez inconmensurable y que se gana el Olimpo del mundillo ante tanto despligue de personajes y escenas corales. Un Marv Wolfman que cuenta una historia plagada de falsos finales y un sentido de la épica pijamera ya perdida. Un clásico, sí. Pero que si el Ternin de antaño lo hubiera pillado antes... Y no creáis que no da coraje saberse engullido por los años, coño.

Ahora que lo he pasado realmente bien localizando en la memoria estos personajes que pululan por Crisis y que yo tenía en los Outsiders o los Omega Men.

Y todo esto para poder leer el tomo de Crisis Final que por fin me llegó, habiéndome leído antes las Crisis anteriores.

P.D: A todo esto, perfecta la experiencia con la compra online de tomos USA. Perfecta en el precio, en el envío, y en el material. Más cuando por falta de existencias del tomo de Crisis Final en paperback me han mandado por el mismo precio la edición de lujo con tapa dura, el Superman Beyond y CF: Submit. ¡Toma!

4 comentarios:

Alberto Díaz dijo...

Ternin, ¿dónde compras tú? Yo utilizo the book depository, pero lo que cuentas mola!

Y tu historia con las Crisis es bastante parecida a la tuya. Las leí hace un par de años, cuando me regalaron el tomo de Norma y me pareció que había envejecido bastante mal. Semos viejunos y resabiados, ya.

Ternin dijo...

Yo uso book depository también y estoy encantado. la verdad.

Osukaru dijo...

Yo también estoy muy contento con mi tomo USA de Crisis Final. Ya tengo otro pedido en marcha, jejeje!.

Conner Kent dijo...

te entiendo perfectamente porque a mi me pasó lo contrario, yo sí lo leí bien jovencito y de ahí que se convirtiese en el tebeo de mi vida, y mira que lo he leído una y otra vez, lo malo de ahora es que cuando acaba me "jode" la sensación que me queda de "ese Superboy es en verdad un cabronazo" :(