2009-11-18

Lecturas: El Viejo Logan


Los lectores de Lobezno son tipos duros, o por lo menos a mi me lo parecen. Para mi gusto, existen tres, cuatro sagas del mejor secundario y peor protagonista de Marvel que merezcan la pena; y echarse a los hombros mes a mes las aventuras de este hombre sin importar lo que se nos venga encima es de tipo duro... por lo menos. Así que cuando un peso pesado del mainstream, autor escocés odiador de las Canarias y blockbuster del comic pijamero decide meterle mano de nuevo al canadiense peludo, o se hacen palmas con las orejas o se asiente con la cabeza en ademán de buen entendedor de los mecanismos del mercado.

Había terminado de leer la historia hace bastantes días a la espera de una oportunidad para escribir sobre esta morosidad con olor a tinta que revitaliza y entretiene en el mayor ejercicio de poca voluntad creativa que he tenido el gusto de leer. Dice el experto en mitos Joseph Campbell en la recomendable "El héroe de las 1000 caras" que existe un itinerario, una guía que el héroe de todas las edades debe seguir para cunplir su papel como tal. El Viejo Logan es un panfleto de dicho itinerario.

Formulismos como el héroe retirado, el guía ciego, el último trabajo, el guerrero que jura no luchar jamás, el viaje como revulsivo, la vuelta a casa, la venganza del héroe... Tópicos que se mezclan de forma descarada y que desde el minuto uno deja el factor sorpresa en la recámara. Porque el Viejo Logan se podría llamar el Viejo Murdock, el Viejo Parker o el Viejo Castle si me apuran. El personaje que pulula por estas páginas podría ser cualquiera del plantel Marvel. Un tipo retirado y feliz con su familia en una miserable y pobre existencia que le aleja de emplear la violencia en un mundo slavaje donde el Mal ha triunfado de forma total. Esto lo he visto/leído en infinidad de ocasiones. Sin embargo no deja de ser un buen punto de partida.







Porque Mark Millar es un tipo muy listo que sabe que no tiene que ponerse muy profundo para dibujar un Universo Marvel lleno de referencias cinematográficas más o menos obvias. El seguidor marvelita se pondrá bastante palote viendo a tal o cual personaje en diversas situaciones como poco pintorescas. El futuro sucio de Millar está plagado de endogámicos gammanizados, nietas gangster de Spiderman y secundarios conocidos que sólo sirven para un "quién es quién" de este mundillo. Así que tenemos al personaje principal, un mundo atractivo y un viaje con mcguffin incluido que me entretuvo hasta que empecé a darme cuenta de que la cosa marcha muy lenta y que el motivo de la mansedumbre de Logan se desvelan. Leído esto me vine abajo. Números de relleno, final previsible, malos muy malos y la historia de siempre.





Y sin que el señor Millar ponga nada de su parte. Esta historia la escribió en realidad David Webb Peoples, George Miller y tantos otros que dejaron su huella en obras como Sin Perdón o Mad Max. Todo esto con la ayuda de Steve McNiven a la altura del reto. Mucho look entre peli apocalípitica italiana con crestas y moradores del desierto de Star Wars. Un buen narrador que embellece una historia que sin ser una sosez, resulta una obra magna de Lobezno vistos los resultados que la serie regular.

En tomo se come mejor.

5 comentarios:

joselop44 dijo...

Me gusta mucho el personaje.
Saludos

Nemo Nadir dijo...

Chapó, mesié. He leído muchas reseñas de la miniserie, incluso yo me atreví a escribir la mia. Pero creo que la suya es la más certera, la mejor escrita, la más razonada y la más original de cuantas se han publicado en la blogosfera. Se hace usted de rogar, pero cuando dispara, donde pone el ojo, pone la bala.

Goku_Junior dijo...

Previsible, sin sorpresas... un coñazo... y todabia querian venderla como la version para logan de "The Dark Knight Return". Los cojones. Si lo se me la descargo.

PAblo dijo...

Pues estoy con Nemo, tocayo,

Te ha salido una estupenda reseña con la que estoy plenamente de acuerdo.

Debe ser que en la convalencencia has cogido fuerzas... ;-D

Impacientes Saludos.

Ternin dijo...

Gracias, gracias, no sé qué decir.