2010-02-19

Los Hombres de Adamantium




Con ganas he cogido este tomo 100% Marvel (con tapas más blandas que nunca y lo más parecido a un TPB americano me he encontrado) de la nueva serie de Lobezno, guionizada por mi niño mimado Jason Aaron y dibujada por uno de esos dibujantes que despuntaron en los noventa y que han sabido adaptarse al paso del tiempo: Ron Garney.

¿Con ganas? No, con muchas ganas. Ganas de leer algo decente sobre Lobezno, ganas porque Aaron en los números sueltos de la serie madre me dejó con muy buen sabor de boca...

¿Ha merecido la pena?

Pues sí y no. Sí por el dibujo, sí por una historia que empieza bien y que decae en su último número dejando con ganas de más pero con el temos de que la cuerda no de para más y todo se quede en un par de ideas originales y luego vuelta a lo mismo.

Porque la premisa está bien: La fórmula del Arma X ha sido vendida a una corporación con mucho, mucho parecido a la infame Blackwater y que se dedica a usar soldados X para hacer estropicios allá donde les parezca bien. Lobezno se entera de esto y promete que se va a cagar la perra. Punto, no hay más. Pero entretiene y parece un pelín mejor a lo visto normalmente.

Aaron, una de las grandes esperanzas blancas del mainstream comiquero, podría haber empezado con mejor pie, la verdad, pero aún quedan un rayo de esperanza. Esperaré al siguiente arco argumental.


1 comentario:

Yota dijo...

Umm, pues acabo de comprarmelo, a ver si lo leo y te comento que tal.