2010-11-05

Espartaco Sangre y Arena


Existen series en las que no tienes esperanzas y ves el primer capítulo con mala cara y con ganas de despotricar de ella a la mínima ocasión. Y así afronté el primer episodio de Spartacus: Sangre y Arena de la mente calenturienta de Sam Raimi y David Tapert (Sí, sí, los mismos de Xena y Hércules)

Y la idea básica es digna de unos cráneos privilegiados:

Sexo+300

Ni más ni menos. En los primeros compases de Espartaco, nos encontramos con la historia de 300 pero en vez de espartanos tracios con capa roja y casco clavadito a la peli de Zack Snider que se va a la guerra con los romanos para luchar con unos bárbaros que tienen toda la pinta de un orco de ESDLA. Nuestro sufrido héroe se despide de su macizorra mujer y vuelve a casa tras ser traicionado por un vil romano (interpretado por el mismo actor que hacía de un elfo especialmente moña en la ya mencionada saga de Tolkien) para echarle un polvazo y ser apresados y vendidos como esclavos. Ella, ni se sabe, él directo a una escuela de gladiadores. Y le primer episodio termina con nuestro héroe liándola en la arena del circo y la promesa de violentas aventuras en un entorno de pantalla azul.

Un pseudo truño que vi con la extraña sensación de repulsión/atracción y quedándome con ganas de más. Y lo que sigue se ha convertido en una de las series más entretenidas, divertidas y coherentes de la historia de la tele.

Pero es que la serie es buena. De forma inteligente y pasándose por los cojones cualquier rigor histórico, pero ni falta que hace. Tenemos intrigas palaciegas, mucho folleteo, violencia mejor rodada dados los medios y el estilo de producción y un interés la mar de agradable por ofrecer al televidente una hora de pelplum sin complejos.

Voy por el capítulo 9 y voy racionando su visionado porque este placer culpable se está convirtiendo en la sorpresa del otoño.

9 comentarios:

Mythos dijo...

Pues el episodio final es catártico. A mi me pasó lo mismo, no me comvencía esa acción a lo 300, el sexo sin sentido y el tono acartonado. Pero vistos unos capítulos después la serie mejora bastante, un entretenimiento puro, con personajes bastante carismáticos. Lástima que de momento la segunda temporada no llegará porque Andy Withfield ha recaido de su cáncer y mientras se recupera (esperemos) la serie ha quedado cancelada. Aunque se dice que se rodará mientras tanto una precuela contando el origen de Crixus o Batiatus.

Conner Kent dijo...

300+sexo+gladiator creo yo, pero vamos, todo es lo mismo al fin y al cabo, eso si, totalmente de acuerdo contigo, ahora a rezar todos para que el prota se cure y luego ya vremos si hay continuación :)

juselito dijo...

ya la tengo bajandose,eso de sexo+300+sexo+sexo+sexo suena bien...

Etrigan dijo...

Es una serie estupenda que va mejorando capítulo a capítulo siendo mucho más que esa mezcla entre 300 y garganta profunda

Juls dijo...

Es el típico producto que no entiendo por qué utilizan el nombre de Spartacus.
Si la historia de Espartaco ya esta contada, y muy bien además.
Si vas a hacer una serie de gladiadores romanos, lo cual me parece cojonudo, llámala de otra forma ¿no?

Ternin dijo...

Bueno, la verdad es que lo que cuentan es la historia de Espartaco. De forma superlativa pero es su historia. Es una forma de vender mejor una historia que puede sonar a la audiencia.

Yota dijo...

Otro que no estaba muy convencido y ha acabado comulgando. Que bien me lo he pasado y que bien están construidos los personajes. Ya verás los últimos epis ya, son de traca.

No me esperaba que el final de esta primera temporada fuese así.

Ternin dijo...

Esta misma mañana me he tragado el último episodio y me ha dejado con un buen sabor de boca. Una primera temporada redonda, cosa que no se puede decir de otras series con más renombre.

lokodatar dijo...

Mola todo