2011-02-05

El Iron Man ganador de un Eisner




Matt Fraction, autor incomprensiblemente poseedor de un premio Eisner, parece ser el siguiente autor encargado de escribir el evento marvelita del año que aquí disfrutaremos/padeceremos a finales de año. Una cosa llamada Fear itself y que promete, como siempre, una ensalada de números de mayor o menor calidad con su guarnición de tebeos de relleno de esos que luego se amontonan para no volver a ser leídos jamás… Pues eso, le toca a Matt Fraction, un autor que descubrí en esa cosa que empezó bien y acabó como Bola de Dragón venida a menos que era la serie del Inmortal Puño de Hierro y que luego se pegó un duchazo de “autoraseguir 500” y a triunfarlo como los chupa-chups.

Resulta, y a eso iba que divago cosa mal, que este señor fue el encargado de relanzar la serie del Invencible Iron Man aprovechando el estreno de la primera de Iron Man. Salvador Larroca era el dibujante escogido después de una larga etapa en las series mutante intentando lograr un entintado a su gusto con dispares resultados. Cinco Pesadillas era la primera saga de la nueva serie y el resultado fue una entretenida pero poco innovadora historia donde se ahondaba más en el concepto extremis y un malvado (una Eduardo Noriega como guiño del dibujante valenciano) que se quedaba en un patetismo propio de los villanos más casposos del Spiderman de los setenta.

Luego llega el Reinado Oscuro y es donde comienza el síndrome del guionista de Iron Man: ponerle la armadura clásica cueste lo que cueste. Tony Stark se formatea y mete todo su cerebro en un disco externo. Ole tus cojones. Tony Stark es el fugitivo y durante más números de los necesarios la historia pega bandazos hasta el desenlace fatal donde Stark se queda medio carajote pero se las arregla para vencer al malo más bluf de la Marvel contemporánea: Norman Osborn. Y todo esto es merecedor de un Eisner en una maniobra de marketing alucinante que sólo sirve para darle más cancha a un guionista que se vuelve temible con sus tramas alargadas y carentes de ritmo. El cruce con Asedio es vergonzoso con una saga donde todo se vuelve pesado incluido el dibujo de un Larroca que se merece un diez por el trabajo de mantenerse constante mes a mes sin faltar una cita con la serie. Chapeu por el dibujante pese a que a mi no termina de convencerme su estilo.

¿La mejor etapa del vengador dorado? No, lo siento. Matt Fraction usa buenas ideas puntuales y tiene cierto estilo planteando las tramas pero se revuelca en sí mismo y eterniza cada saga haciendo un suplicio su lectura en formato grapa. En tomos sienta mejor sobre todo si se plantea la lectura como si de una serJustificar a ambos ladosie de televisión se tratara. Con su “season one” y todos los cliffhangers inútiles que te puedas imaginar. Llevamos más de dos años con la serie y no veo nada espectacular como lo que ha hecho Brubaker con el Capi, por ejemplo. De tal día hizo un año me temo y cuando venga otro autor más espabilado y con ganas de contar más cosas algunos se darán cuenta de que no todo los “Esiner son oréganos”

1 comentario:

Delirios de Muñekita CaT dijo...

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Cate