2011-10-12

Una del Oeste: Valor de Ley

Valor de ley, lo mejorcito de la semana


Después de ver engendros visuales de la talla de Transformers 3, Linterna Verde o el Sicario de Dios, películas con cuya opinión no quiero mancillar este blog, para mi ha sido un verdadero deleite poder disfrutar de un ejercicio de buen cine como es: Valor de Ley. True Grift para los yankis.

La pelis del Oeste, dícese western y pronúniciese "guesteern", nunca han sido santo de mi devoción. Quizás por saturación infantil de tardes de sábado donde mi padre disfrutaba de clásicos y yo me aburría esperando que echaran alguna vez las pelis de Tarzan, que esas sí molaban. Total, que a mí las del oeste, plin. Pues ete aquí, que me ha dado por zambullirme en ese género a mis treinta y dos tacos.

Valor de Ley es una historia sencilla. De la A a la B sin esquinas y derechitos al meollo. Mattie Ross es una chiquilla de catorce años a la que un cobarde, Tom Chaney, ha matado a su padre. Viendo que la justicia allá por donde vive, como que pasa de darle eso, Justicia, por su cuenta y riesgo contrata al alguacil (dícese marshall, que mola más) más desalmado y brutal que le ofrece el mercado: Rooster Cogburn. El señor de la imagen de más abajo.


Cogburn, borrachuzo capaz de cagar tachuelas





Borracho, anciano, tramposo y quizás igual de cobarde que el desalmado que asesinó al progenitos de nuestra aguerrida muchacha, Cogburn acepta el encargo, porque a lo mejor no tiene otra cosa que hacer, y la niña le da un pelín de pena. A partir de aquí es donde la cosa se anima y comienza un viaje a tierra de nadie, bueno de los indios, a la caza de Chaney.

Los hermano Coen (imprescindible su Fargo para comprender la naturaleza cotidiana de la violencia) se marcan aquí una peli de un clasicismo de los de ponerte los pelillos de la nuca de punta. Mattie Ross, Cogburn, el ranger Labeouf, los rufianes de Chaney... Todos y cada uno de los personajes gozan de unos papeles definitorios y excepcionalmente escritos. Un gustazo ver que nada sobra ni nada falta y todos dicen lo que tienen que decir. No sé si me explico, pero por poner un ejemplo la voz en off de la chica es de los mejores complementos narrativos que me he encontrado en mucho tiempo.


Primera versión en cine de la novela de Charles Portis



Dos horas de buen cine, del oeste, bien hecho, con una excelente banda sonora, que recomiento encarecidamente, la verdad. Jeff Bridges lo borda con este antihéroes que ya ha pasado del horizonte crepuscular y que consiguen que sigamos amando a los tipos con parche en el ojo.


P.D: Si alguien tiene a bien echarme un cable con la cabecera perdida se lo agradeceré eternamente

5 comentarios:

Jaime Sirvent dijo...

A mí también me gustó mucho Valor de ley, totalmente de acuerdo con todo lo que dices, y me alegro de que te haya gustado, un saludo.

antonio santos dijo...

Los Coen han sabido imprimirles su gusto por los personajes extravagantes (recordemos al dentista que parece un oso; el indio que se lleva al ahorcado) y ese tonillo típico de su cine. Me gusta más la niña de esta versión que la de John Wayne. ¡Castigo de sabihonda!
Me ha hecho gracia tu comentario sobre Green Lantern y demás. A ver qué te parece la mía:
http://revista-larana.blogspot.com/2011/10/dial-777-postepicos-1-green-lantern.html.
Buena reseña, oye.

Ternin dijo...

Leía y comentada la reseña, acertadísima, en el su segundo blog, Antonio.

Anónimo dijo...

Ella estaba enamorada de LaBoeuf ? Porque a mi me pareció que si.

Ternin dijo...

Creo que veía una figura más controlada, más conocida, en la del Ranger.