2011-12-24

Mañana será tierra




Deslumbrado por su antología Lunarias, acogí nueva novela de Alfredo Álamo con muchas ganas. Mañana será tierra es una historia de horror, de vacío y desesperanza.
Jaume el comunista sobrevive a su fusilamiento a finales de la Guerra Civil. A partir de entonces, malvive en un proceso de destrucción que va más allá de los propios pesares de la guerra. Terror y devastación que va más allá de los propios horrores de la guerra.

Álamo juega al miedo que se atisba con el rabillo del ojo. Al miedo de los desesperanzados, capaz de recrear las más truculentas imágenes. Miedo al olvido, a perder los seres queridos, a la propia identidad... Jaume relata los monstruos que pueblan sus miradas, sus paseos por los atestados campos de refugiado en la húmeda francias, los angostos túneles de la línea Maginot. Protagonista sentenciado, predestinado, ahogado por el propio contexto de la no vida que le ha tocado padecer. Álamo maneja con soltura los resortes de la tensión y ese salto, esa brinco en el pecho, ante cada página pasada.

Mañana será tierra se lee en un suspiro, se disfruta, se paladea con cierto sabor a arena húmeda, a mar cercado y a crustáceos que pululan dentro de la boca (si leéis el libro sabréis de qué os hablo). Un gustazo de final abrupto pero plenamente satisfactorio. Y muy, muy bien escrito, por cierto.

Os dejo con su sinopis para abrir boca:

“Somos tu sombra. Somos el eco de tu remordimiento. Somos tu miedo más profundo y también tu perdón y tu esperanza. Somos el barro del que estáis hechos. Somos legión. Estamos hambrientos.”

Jaume, un militante comunista y cobarde huye de la Guerra Civil Española por los Pirineos, igual que los 550 mil españoles que perdieron la guerra en el año 1939. Jaume el Comunista es internado en el campo de concentración de Argelers, junto a miles y miles de derrotados en las playas de arenas blanquecinas de la costa mediterránea de Francia. Hambre, humedad, frío, disentería, sarna y el horror bajo las arenas de la playa. Y luego el mar y sus abismos.

Y del terror de la mar, a las profundidades de la tierra: Jaume es trasladado en los trenes de la muerte por los campos franceses y huye hasta los búnkeres de la Línea Maginot, defensa y símbolo de la resistencia francesa ante el invasor teutón en los albores de la Segunda Guerra Mundial.?Jaume no sólo tendrá que luchar contra los alemanes e italianos, sino contra sus compañeros, franceses y demás demonios interiores. Sin embargo, Jaume y los demás no están solos, en el interior de la tierra están los mayores monstruos de la mente. Y quieren comer carne.

Alfredo Álamo dibuja Mañana será tierra como una novela de terror y horror por la especie humana y de los monstruos que nos acechan, interiores y exteriores, tenebrosos lugares de perdición.

“Eres un animal como tantos otros. Nada más. No hay justificación para el horror. Tan sólo existe.”

2011-12-10

Lobezno volumen 5




Nuevo volumen de Lobezno con un buen maestro de ceremonias (mi adorado Aaron) y una ejecución de los más fallida gracias a la obra de un Renato Guedes que destroza cualquier acierto que tenga esta primera saga de la serie.

Jason Aaron conoce a Logan bastante bien. Sabe guionizarlo y ha logrado sacar punta a un personaje que lleva deambulando por los tebeos Marvel más de treinta años con etapas de brillo irregular. La triste historia del personaje puntero que no acierta en su propia serie. Siempre lo mismo. Pero llega Aaron y con dos o tres números sueltos despierta la confianza del fandom. Le dan una miniserie ambientada en el micro evento Destino Manifiesto y sigue con las buenas sensaciones. Llega el "estruño" de la peli de Lobezno y la Casa de las Ideas se saca de la manga una nueva cabecera: Arma X después de un arco de Aaron con Ron Garney que es oro puro. Hombres de Adamantium, un primer arco que merece un lugar entre lo mejorcito del nene de las garras. Sigue muy bien porque le acompañana artistas como Yanick Paquette o el propio Garney. Que maravilla, señores. Aaron logra coherencia y diversión amén de nuevos personajes que rodean a un protagonista ansioso de dejar de ser el eterno secundario estrella.

Aaron brillaba en la mediocridad de un Lobezno: Orígenes de Daniel Way que es de lo peorcito que se ha escrito en un comic desde hace muchos. Alejaos de esas serie, en serio.




Tanta es la confianza en el autor que la serie de Lobezno se relanza con un número uno y un afán de continuidad. ¡Bien! El primerito en ventas en su salidad USA, una maravilla; una vuelta a la compra de la grapa. La serie de Lobezno que merece la pena leer.

Sí, es así, pero no del todo. Me explico: Jason Aaron es un gran escritor. Sí, escritor. Un tipo que escribe una serie como Scalped es un autor con "A" mayúscula. Lo que llamaríamos un crack, vaya. En Marvel no son tontos y le han dado ese cargo de nombre tan simpático que es "Arquitecto Marvel". Toma ya.

¿Y su primer arco con Lobezno? Regular. Lobezno, nuestro Lobezno de toda la vida ha vuelto a caer. Unos enemigos de esos que habitan en las sombras bajo la mortecina tenue de varias pantallas de ordenador, han seguido el manual del perfecto enemigo del canadiense: Adueñarse de su voluntad. No contentos con eso han mandado su alma al puñetero infierno donde tiene que enfrentarse con su pasado, con todos aquellos que han caído por sus garras y alguna sorpresilla más.

Pinta bien, ¿verdad? Sí. Aaron, curtido en la serie de Ghost Rider (compra obligatoria) relata un Infierno chungo y plagado de cosas rugosas y desagradables que se arrastran haciendo ruiditos gorgoteantes. Malos pensamientos y unas jornadas malas siendo torturado por el mismo Lucifer.
Castigo psicológico para el héroe mientras el cuerpo de Lobezno hace de las suyas en la tierra. Aparece el Hijo de Satán, los Motoristas Fantasma, Mística y la Patrulla X intentando salvar a Logan.

Una trama partida en dos que se lee con interés y agrado.




El malo en la función es Renato Guedes. Recordado en esta casa por algún tebeo de Superman y capaz de retrotraerme al tebeo noventero más ponzoñoso. Perspectivas forzadas, viñetas de fanzine y una capacidad narrativa nula que convierten la lectura en un suplicio. Aaron es mejor Aaron con Garney o Paquette.

Lo mejor es que Ron vuelve y Acuña sustituye haciéndolo francamente bien.

¿Seguiré con la serie? Sí, pero que se vaya Guedes, por favor.

Los Humanoides de Jack Williamson


Rafa Marín como maestro traductor



Leída en un lento verano del 97, Los Humanoides de Jack Williamson es una de mis novelas de cabecera de Ciencia Ficción. Publicada en 1949 por el maestro Williamson, Los Humanoides es el germen, la semilla de posteriores obras que trataron el tema de la dominación del hombre por la máquina (en este caso robots) conviertiendo este argumento en algo manoseaso por el uso. Pero Williamson es de los que pegó primero y le dio con fuerza.

Mi edición de Ultramar contiene tanto el relato corto como la posterior novela, quedándome con el relato corto por su poderosa síntesis, aunque es en la novela donde se desgrana de forma magistral el principal acierto de esta historia.

Vamos con la sinopsis que valen tanto para el relato corto como para la novela:

Futuro distante, alejados de la tierra, al borde el olvido, la humanidad se ve arrastrada a la peor de las amenazas: la sobreprotección de unos robots cuyo único consuelo es la seguridad y el bienestar del hombre. Sólo el científico Clay Forrester y un variopinto grupo de parapsíquicos podrán hacer frente al horror de la pérdida de voluntad y albedrío.

Más o menos esto va así. Williamson nos monta en una ruleta aventurera tamizada por varias capas de lecturas. Una novela entretenida, rápida y mejor escrita que las obras de la época. Una semilla en el imaginario pop donde otros autores posteriores inventaron monstruos cibernéticos más violentos y expeditivos.

Los Humanoides de Williamson trabajan de otra manera. A base de pesadez, tedio, drogas y esa angustiosa persistencia de los inevitable.

Una gran historia, una gran novela y una lectura obligatoria para los amantes de la Ciencia Ficción.

2011-12-06

Conan de cartón piedra en 3D


¡En 3D por Crooomm!



Si os esciribe un fan fatal de la peli de Conan de 1982, un fan rendido por la obra de Robert E. Howard, un seguidor de esa veta rica y trufada de imaginación que es el Universo de Hyboria, se puede intuir que tenía unas ganas tremendas de ver una versión "siglo XXI" de las aventuras de Conan, el Cimmerio.

La cosa ya pintaba mal cuando el proyecto dio bandazos de una productora a otra y de un escribano a otro. Problemas de dinero, rodajes en lavaderos de dinero negro: mil manos metidas en una peli alejada ya de la confianza de las majors y llena de miradas de mosqueo por parte del fandom que es, al final, el que se deja la pasta en estas cosas. El caso es que tenemos esta Conan 3D y esto es lo que hay, pero ¿Qué hay?

Nada bueno, amigos, nada bueno.

Y es que las comparaciones son odiosas y aquí tenemos para repartir: la obra literaria, las adaptaciones al comic, la peli anterior y lo más difícil, el Conan que todos tenemos en mente. Algunos lo tiene personificado en el tito Arnold, otros en el espigados y nervudo de Windsor-Smith, el impresionante continente de John Buscema... El caso es que Jason Momoa (el Khal Drogo de La Canción de Hielo y Fuego) no hace olvidar ninguna de estas.

Pero vayamos por partes:


La inevitable chica a rescatar


Conan el Bárbaro comienza en su versión española con una descafeinada voz en off que sodomiza a ese impresionante Sabe, oh príncipe, de la versión 1982 y nos relata una chusca historia de máscaras demoniacas, el anillo único que se pierde y los bárbaros del norte que esconden los pedazos de la máscara en vez de tirarlos a tomar por culo. Total que después de esta innecesaria historia conocemos a Conan que nace en un mal momento ya que su madre está luchando en una batalla cuando se pone de parto. Corin, su padre, le hace a su mujer una cesárea de urgencia y la criaturilla nace ¡En el campo de batalla! ¡Toma épica!

Conan, crece como un niño espabilao y diestro en el arte de desnucar indios mohicanos con voz de orco (de gente de esta andamos sobrados en la peli) hasta que el malvado y maligno, y malérrimo señor oscuro de Mordor, digo el malo de la peli y su niña la bruja llegan a la aldea guiados por el GPS de la guía Campsa y arrasan el pueblo. Papi Conan muere y el niño Conan jura venganza ¡Venganza!


¡A matar!


Los años pasan y Conan crece lozano y vengativo. La venganza ciega sus actos y tan ciego vive que no se entera de que el malvado y maligno asesino que mató a su padre y arrasó su aldea de serie B es el rey del lugar. ¡Ajeno a la política de los hombres!

Casi por casualidad encuentra a su objetivo y urde un plan que necesita de la mano de media docena de guionistas para llevarlo a cabo. Matar al maligno malvado. ¿Y qué ha estado haciendo este ser abyecto desde entonces?



Saldo de maquillaje orco sabiamente usado


Malignidades, claro está. Bueno eso y criar a su hija la bruja. Juntos han reunido los pedazos de la máscara de la muerte ( o lo que sea) y ahora necesitan la sangre pura de una chica a ser posible buenorra para... para... ¡Para dominar el mundo y resucitar a la esposa muerta del malo maligno!



La perfecta ambientación de una mazmorra de D&D


Previsiblemente Conan rescata a la pura sangre buenorra y comienza la diversión. No quiero destripar más la peli para no poner en evidencia a nadie, pero este despropósito incluye diálogos chanantes, zombies de arena, un barco de batalla que recorre el monte y no sirve absolutamente para nada (seguro que se construyó en otra versión del guión y les dio pereza tirarlo), más diálogos absurdos, un polvete Conan/tía buena en absoluto silencio y un climax de los más cutre donde la muerte de los malos se suceden de forma imbécil y todo parece indicar que en la mesa de montaje fumaron la misma mierda que en el plató.



Ron Perlman después de conocer a Supernanny


Educación cimmeria de primer nivel


El caso es que la película falla, es mala y sobre todo emplea el nombre de Conan en un producto que no pasa de telefilme directo a la sección chunga de peliyonkis junto con las pelis rumanas de Seagal y similares. Señores, que Conan es otra cosa. Y eso lo entendió Oliver Stone en su guión de la de 1982. Stone quizás no captara la imagen, la astucia norteña del Conan de Howard pero sí reflejo un Universo nihilista, salvaje y violento de la versión de Millius. Aquí Conan floretea con su mandoble de goma y declama unas frases vacías con mirada supuestamente torva. Y aquí torvo no hay nada. Stephen Lang se merecía un personaje mejor construido para su físico, Momoa el pobre, hace lo que puede y el resto de actores pasean por la cinta con cara de picarle mucho el atrezzo cutre de sus vestiduras.

Conan el Bárbaro es un insulto y una ofensa para una obra que ha sido referencia para un género que ha sobrevivido y crecido durante casi un siglo. No se merece esto. Localizaciones inventadas, ausencia total de las deidades Hyborias... Un despropósito. Conan aquí es un adventurer de saldo muy justito de barbarie y muy largo de buenos sentimientos.




Siempre quedarán Ernie y Arnie


Dentro de otros veinte años, será.

2011-12-05

Vengadores Secretos de Ed Brubaker



Serie de los Vengadores con un "Secretos" en el título para darle un toque más molón, más 24, más Undercover, y el preludio de un tebeo superheróico donde veremos misiones clandestinas al ritmo del chán chán de Misión Imposible y todos nuestros héroes se viste con el mismo uniforme oscuro, y por supuesto, secreto.

Ah, pero lo escribe Ed Brubaker (apúntese su Sleeper, Capitán América o Gotham Central) y lo dinbuja Mike Deodato (contrato indefinido en Marvel) así que la cosa pinta bien. Aventuras ¿adultas? ¿oscuras? ¿independientes? No, más de lo mismo pero con un aliño diferente.

Por un lado tenemos a una alineación a la carta de Brubaker porque si no, no me lo explico: El Capitán que no es Capitán Steve Rogers, la Bestia, Valkiria, Viuda Negra (que para eso es espía profesional), Caballero Luna, Máquina de Guerra, Nova, el Hombre Hórmiga de Kirkman como contrapunto cómico, y los posteriores añadidos de Shang Chi, el Príncipe de los Mendigos y posiblemente me deje a alguien pero es que no me acuerdo.

Y ese es el problema, los personajes. Aquí, ¡Ah y Sharon Carter!, nadie interrelaciona con nadie. Da igual que sean estos personajes o la alineación dle Getafe, da lo mismo. Las aventuras se narran de forma acertadas, la amenaza mola, el tufo conspiranoico se aprecia y el aspecto gráfico es aceptable. Pero es lo que es. Dos sagas con un viaje a Marte y luego una mejor historia donde se resucita a Fu Manchú y la cosa entretiene mucho más. Parece ser que Warren Ellis coge la serie por lo que la seguiré pero Brubaker sólo me ha traído dos aventuras entretenidas pero una serie de grupo que ni es grupo ni es nada.





A rescatar el número 5 donde se marca una aventura de espías brutal en una sola grapa autoconclusiva que es una maravilla. Dibujada por Michael Lark. Sensacional, de verdad.