2012-09-18

Los Juegos del Hambre: Tembleques de cámara y hormonas







Y no, no es comparable a Battle Royale o a la mitificada por el tiempo "Perseguido"; es más: Los Juegos del Hambre me trae a la memoria "La larga marcha" del maestro Stephen King. Los Juegos del Hambre, la película, es un telefilme donde todo se queda corto y solo contenta a los fans de la saga.

Pero, ¿de qué va Los Juegos del Hambre? Pues es un show de tv que "invita" a una pareja de cada distrito de los USA del futuro (concretamente 12) para que se maten para recreo y solaz de la clase social privilegiada y preponderante. ¿Vemos una alegoría social? No. ¿Vemos matanzas y asesinatos de menores? Sí, pero poco... Porque para eso está el tembleque de Gay Ross, su director. Un señor que nos ofreció la entrañable Pleasantville y que aquí se dedica a temblequear la cámara para que todo parezca muy dinámico y, por encima de todo, no nos enteremos de un carajo. Mareo hasta cuando los personajes están sentados, macho.

Los Juegos del Hambre es una máquina de hacer dinero que se hace larga, entretiene menos de lo que se espera de ella y que está plagada de rostros conocidos y falta de presupuesto para efectos especiales. Un aspecto técnico lleno de nombres rimbombantes que están al servicio de una historia que merecía más nervio, más sangre, más emoción y no un despligue de hormonas, filtros y momentos que parecen ser lo más, pero que se queda en un melodrama de piscina con una protagonista (Jennifer Lawrence) que se lo curra de lo lindo para engordar la cartilla del banco y ponerse en el objetivo de proyectos más interesantes; que la criatura se lo merece.

¿Es mala? No. Es olvidable.

4 comentarios:

Juls dijo...

A mí me sorprendió el momento WHAT THE FUCK del grupo de los adolescentes molones saltando alegres y sonriendo avanzando por el bosque después de haber protagonizado la primera carnicería... sencillamente ridículo.

Ternin dijo...

Jajajaja. Una de tantas.

José Álvaro dijo...

Amigo Ternín, no tiene absolutamente nada que ver con el post, pero me enteré ayer de que ha sido usted padre por segunda vez de un precioso retoño, y no podía dejar pasar la ocasión de felicitarle a usted y su señora. Así que reciba mi más sincera enhorabuena y que ustedes las disfruten con salud.
Arácnidos saludos.

Ternin dijo...

Muchas gracias, D. Jose Alvaro. Espero poder departir en una de esas legendarias charlas de la tienda. Un abrazo.