2012-08-21

Imposibles X Force: La Saga del Ángel Oscuro.







Tenía ganas de enfrentarme a un tebeo de superhéroes que fuera un pelín más allá de entretener y desentumecerme el cerebro (que ya es mucho, dicho sea de paso). Y Los Imposibles X-Force sí que lo ha hecho. A estas alturas esto es un logro inconmensurable en un contexto (Marvel) que se afianza (como casi todas) en manufacturar un producto rápido y autocomplaciente. Vamos, que si hace un tiempo me dicen que iba a encontrar un tebeo con el título de X Force y fliparlo tanto, me parto el culo.

Rick Remender es un guionista de tantos. Como los melones que abre Marvel cada cierto tiempo, pueden salir malos o buenos. No depende de ellos, sino de la propia línea editorial o del dibujante o de la saturación del personaje, o porque ese día está nublado; que sé yo.


La Saga del Ángel Oscuro es un canto de cisne de un momento concreto de esta serie. Me temo que es lo más que el guionista puede ofrecer, una historia que se intuye desde el primer número, que se engrandece con un dibujante, Opeña, que le da un toque plástico, sucio y poderoso a unos personajes que han deambulado por las series mutantes desde hace décadas. Árcangel, Masacre, Lobezno, Mariposa Mental, Fantomex... Garras y pistolas. Carne de Liefeld y poco más. Y se obra el milagro: Una trama de viajes por la Era del Apocalipsis, sacrificios, amores imposibles, redención y modo batidora de todos los logros y éxitos de las mejores historias de la franquicia mutante.

Remender coge lo que más le gustó de Claremont, de Morrison y de lo poquito que se pudo salvar de los noventa y ofrece LA SAGA mutante de la década. Quizás pase desapercibida, quizás logre un halo de clásico con el tiempo... pero este tomo está aquí y ahora. Nada nuevo bajo el sol, pero este tebeo reconcilia con el género, de verdad.

2012-08-15

Variadito de verano



Llevo un par de meses con los comics de mes amontonados en la estantería. Algunos tomos los reservo para momentos de asueto o de una lectura más detallada, algunas grapas la reservo para leer el arco argumental entero, otras lecturas... Pues no sé, qué queréis que os diga.

Luego vienen las novelas. Las digitales y las de papel. Y la sombra de Danza de Dragones aleteando sobre mi mesita de noche. Oyer, que son más de mil páginas y el cansancio puede al ansía. Más lecturas pendientes en forma de novelas que quiero leer con verdadero interés.


Y series, y películas que se amontonan en el disco duro y que veo con cuentagotas. ¿Demasiado poco tiempo? Como casi siempre. Madrugones para escribir, el trabajo y mis dos chicas (coming soon tres) a las que hay que cuidar y mimar por encima de todo.

Me paro a pensar en algo que quiera compartir en el blog y me cuesta. ¿Alguna película? Bueno sí. Quizás La peli de Tintín, que ha caído hace poco y que me hace pensar que Spielberg no ha perdido el pulso para el cine de aventuras. Un film que ha pasado con más pena de la merecida y que debe ser vista con ganas de recuperar a un cineasta que sabe mover la cámara como nadie. Pese a un personaje principal que a mí, particularmente, me estomaga.

Y Brave. La primera peli que hemos visto en el cine con Claudia y que nos ha encantado. Pixar le da una vueltecita de tuerca al subgéneros de "princesas" y ofrece un conflicto madre/hija que ríete tú del cine más convencional y gafapasta.

Respecto al comic: Bueno. Juez Dredd: Megacity Masters. Una antología de los mejores autores gráficos del personaje de 2000 AD que me ha encantado. Frescura en un personaje que no había seguido nunca y que ha supuesto un vendaval de conceptos que tenía enterrados y que acicatan la imaginación. Un nivel artístico brutal para unas historias que, sin ser lo más, funcionan muy bien como relatos de un futuro donde el crimen, el paro salvaje y un gobierno autoritario son los protagonistas. Un poco como ahora pero con más violencia.