2013-02-17

Dredd, la peli.







Fracaso en taquilla que ha dejado tibios los deseos de productora (Lionsgate), director (Pete Travis) y guionista (Alex Garland) de continuar el devenir de Dredd en la Megacity 1 reimaginada para este nuevo siglo. ¿Tan mal ha ido la cosa?

Dredd es el icono de la editorial 2000AD. Estética deslumbrante, inspiración, autores del comic que son vacas sagradas, más de treinta años de publicación initerrumpida... Dredd se merece un lugar en el panteón del noveno arte y por ende en el cine; esa centrifugadora de ideas ajenas que convierte en film cualquier franquicia/serie que tenga pinta de dar pasta.

En el 94, el dios (en ese momento) Stallone pergueñó con un novato Danny (me hago de oro con CSI) Cannon una adaptación que avinagró el semblante de muchos. Ahora, en el 2012 se prometía volver a la esencia de oneliner Dredd, de su megaviolenta ciudad y de su mutante paisanaje.

Dreed tiene virtudes que nacen de una herencia recibida hace más de veinte años, puesto que destila ambiente ochentero por todos los costados. Alex Garlan y Pete Travis se ciñen al presupuesto y nos muestra una Megacity 1 en glorioso CGI en el plano general pero con vehículos propios de Regreso al Futuro en las persecuciones.

La historia nos traslada a la Detroit de Robocop 2, digo, perdón a la Megaciudad postapocalíptica donde los Jueces dictan sentencia sobre la marcha, con armas multiskill y compasión nula. Dredd es el mejor en lo que hace, más que en lo poco que dice. Es un juez despiadado y solitario. Poned a Harry Callahan con un casco molón y ahí lo tendreis.

Él y una Juez recluta se quedan encerrados en el Nakatomy Plaza del futuro y en las garras de Ma/Cersei Lannister, una mala muy mala, que es tan mala que tiene los dientes picados, de lo pérfida y mala persona que es. Le falta fumar; bueno, se droga con el NUKE, perdón de nuevo, el Slo Mo. Una droga que ralentiza la percepción de la realidad pero que a mí no me parece tan molona, sobre todo si te metes una dosis y luego te dan una patada en las pelotas o te pillas la mano con una puerta.

Mimbres sencillos para una peli que no llega a la hora y media pero que entretiene, ofrece sangre por ordenador a raudales, efectos simpaticones y un aura de entretenimiento sin pretensiones que se agredece y oculta unos fallos y una simpleza de guión imperdonable en otras producciones.

Ojalá que las ventas en DVD/Blue Ray remontan una inicio de franquicia que podría haber dado para muchos más pero que cumple para pasar el ratos; cosa que en estos tiempos no es tan fácil como parece.

3 comentarios:

Yota dijo...


Me parecio una más que digna película, con el casco siempre en su sitio... como debe ser

antonio santos dijo...

Como debe ser, sí-señor, con el casco puesto.
Karl Urban es la Ley; Stallone era... Stallone.
Ya te cuento, ¡gran Ternin!, qué detalles importantes te has perdido de este Dredd en la reseña fronteriza.
Pero, no obstante, incisivas tus observaciones.

Anónimo dijo...

la película cumple su función, entretiene y la acción que gasta no está nada mal, ya quisiera mas de un iron man, daredevil, motoristas fantasmas etc. acercarse tan soo un poquito.

*** POR CIERTO TE LEO DESDE HACE TIEMPO Y NO HABIA COMENTADO NADA, MOLA TU BLOG COMPAÑERO, SIGUE ASÍ¡¡¡¡¡¡¡¡¡