2013-08-12

Sin pena ni gloria: La Era del Apocalipsis




Sí, señoras y señores, nueva sección en este errático blog. "Sin pena ni gloria". Sí, esos comics, libros, pelis que salen al implacable mercado y se desvanecen entre novedades más rutilantes, eventos y blockbusters varios.

En los tebeos suela pasar. Series que se relanzan, eventos que paralizan el mundillos, resurrecciones, "Marvel Now", "Nuevo Universo DC", lo que quieras. Kilos y kilos de papel que se ahogan en las listas de venta. Se olvidan.
¿Son malos tebeos? ¿Son fracasos? Los lectores le damos la espalda porque el dinero es escaso y las luces brillantes del autor hot son demasiado tentadoras como para rascarnos el bolsillo por una cosa que "puede ser o no".

Esto le pasó a "La Era del Apocalipsis". Casi veinte años después, Marvel se acuerda de este evento y gracias a los X Force de Rick (Nadie se acuerda, ahora que soy Dios, de que convertí a Punisher en el jodido monstruo de Frankenstein) Remender y vuelve a este mundo alternativo donde los mutantes parten el bacalao y los humanos son una expecie en extinción.

Y aparece nueva cabecera: "La Era de Apocalipsis". Nuevas aventuras en este Universo a cargo de un escritor galardonado pero que no ha petado en las majors: David Lapham.

¿Pero de qué va esto? Arma Omega es el dueñoy señor de una devastada civilización. Un lugar sacado de cualquier evento postapocalíptico. Ciudades arrasadas y gente con capucha, como mandan los cánones. La humanidad está condenada, pero una figura se alza para luchar contra el malvado y chunguísimo Lobezno malvado que, inspirado por los Celestiales, quiere borrar al Homo Sapiens de la faz de la tierra.

Lapham monta una serie que pretende ser de larga cocción. Como líder, el Profeta. Un humano que sabe predecir los acontecimientos y siempre está preparado para ello. Junto a él, una mezcla de humanos y mutantes renegados que están bien construidos y tienen el carisma suficiente como para leer sus aventuras con interés.



Catorce números que no matan, que resultan agradables a la vista gracias al inconmensurable trabajo de un Roberto de la Torre que tiene como misión oscurecer y darle pátina postapocalítpica a esta serie de aventureros alternativos. Renato Arlem intenta clonarlo en los números que le corresponden con un resultado inferior.

Villanos implacables; héroes que no se andan con chiquitas, sacrificios y tono crepuscular... La Era del Apocalipsis será olvidada por el fandom, sepultada por los eventos; amén de uno de los finales de serie más vergonzosos de la historia.

Resulta que a Marvel no le salían las cuentas y deciden cancelar Extreme X-Men (no sé nada de ella) y ésta. Y se inventan un evento mutante para cerrar las colecciones. ¡Hostia que malo es! Dibujada por fanzineros de los malos y con unos guiones que son, siendo generoso, pobres. Un fin de fiesta que ensombrece una serie que podría haber dado más de sí con más apoyo de los lectores y de la editorial.

Recomendado para obnubilados por los X Force de Remender y para aventureros mutantes sin prejuicios. Total, son dos tomitos y el crossover te lo puedes saltar por dañino y mal hecho.

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