2013-10-23

Pacific Rim



Mi mujer sabe lo que pesado que me pongo cuando me da por un tema. Y lleva mucho aguantado con Pacific Rim. No hice que pasara por el trance de verla. Me reservé el evento para mí mismo. Tranquilidad, sosiego y ganas de disfrutar como un enano. Al terminar de ver la peli, la abordé, y casi dando saltitos, le dijo lo mucho que me había gustado Pacific Rim.
Pero mucho, mucho. Es más, mi regalo de Reyes (guiño, guiño) quiero que sea un Gipsy Danger. De los baratitos, que la cosa está muy mala; pero un Gipsy Danger, ¿eh, eh?
Porque Pacific Rim tiene la perfección de lo simple y la virtud de ofrecer todo con la máxima coherencia y falta de pretensiones.

En el 2020, una brecha se abre en el Pacífico; y de ella salen los monstruos. Unos bichardos de tres pares, grandes como disgustos y con ganas de merendarse una ciudad. Las naciones del mundo se unen y construyen los Jaegers: robots tripulados por dos mentes afines que son igual o más bichardos que los monstruos pero de metal.

La sinopsis es esa y de ahí no se mueve. Tenemos al héroe de turno, la jefe molón del héroe de turno (Idris Elba, cuestionas mi varonía, con eso te lo digo todo), la chica asiática de turno, la pareja de cienti/freaks de turno y los personajes pintorescos de turno. Todo muy cogido con pinzas no vaya a ser que nos desviemos de lo esencia: los monstruos y sus peleas.

Brutales, flipantes, alucinantes, fantásticas. De agarrar el reposabrazos del sillón y no acordarse de parpadear. Un gustazo para el friki que anida en mí. Porque esta peli está hecha para nosotros. Sí, nosotros. Los que vimos Mazinger o Iron Man 28, o Evangelion, o el Godzilla de los sesenta, o Bioman...
Es un mega bukkake de referencias y homenajes, de situaciones imaginadas mil veces que ahora se plasman en celuloide como una oda a una generación de aficionados. 
Grande Guillermo del Toro. Y gracias.

2 comentarios:

Mo Sweat dijo...

A mi también me encantó, y mira que cada vez veo menos blockbusters palomiteros holliwoodienses, ya que hace tiempo que me cansaron, pero esta ha sido una excepción... Será por el amor latente que todavía tengo dentro hacia las películas japonesas de monstruos gigantes, pero lo cierto es que me lo pasé como un enano...

Saludos.

Ternin dijo...

Eso es, Mo: el cariño del director se palpa en cada fotograma y la hace ser grande por encima de otras del género.