2013-12-11

Doctor Who: Épica y cartón piedra.







Varios años en el disco duro. Esperando a que reuniera fuerzas después de una primera oportunidad donde me venció el estilo naif de un piloto que da ganas de abandonar la serie. Sí, ver el primer episodio del relanzamiento (2005) de Doctor Who supone un atragantamiento para alguien profano y acostumbrado a los pilotos donde el personal se gasta un pastizal para darlo todo, para apabullar, aunque más adelante ese presupuesto se vaya en el sueldo de los actores o el bolsillo de los productores. 

Venía de flipar con el BattleStar Galactica y me meto entre pecho y espalda una historia de la invasión de unos maniquíes de una tienda de Londres. ¿Cómo, cómo... ¡Cómo!? Sí. Me largué por patas de allí.

Años después, el hype está por la nubes. Opiniones de amigos, de autores consagrados, de fans irredentos: ¡Dale una oportunidad, dásela, que sí, que gana, que está muy bien! Claro, pudiendo perder el tiempo con Perdidos... VegavayahombreporDios...

Total, que ahora, con el Aniversario del 50 Aniversario y todos los whovians excitados como conejitos en celo, le doy un tiento a la serie. La primera temporada son pocos capítulos...

Oye, y después de ver la temporada completa... Pues no está mal la cosa. Nada mal. Entiendo el fanatismo, los seguidores, el fenómeno en torno al Señor del Tiempo. Doctor Who, como personaje, es enigmático, infantil, seductor, cobarde, humano, misterioso, atractivo... Un imán para el espectador que deja atrás el cutrerío de alguna de las situaciones. ¡Los Daleks, Dios, los Daleks! Christopher Eccleston me gusta como Doctor, le da caché y fuerza al Doctor. Da gusto verlo decir "Magnífico", un portento efímero que dejará pasar a un David Tennant que no he visto aún y que, según dicen, está mejor. A ver...
Como buen héroe tiene su sidekick. Una chica londinense al que le va el rollo, Billy Piper, y que funciona bien como acompañante.

¿Las tramas? Episodios autoconclusivos, como un procedimental, salvo los últimos capítulos que cierran una historia que es inesperadamente épica. Sacrificios, gotas de terror (¡Mamá, eres tú mi mamá), aventura de sábado por la tarde y unos actores que lo dan todo pese al cartón piedra. Ah, y el Capitán Harkness.

Tal vez ese postizo sea el encanto del Doctor. A mí me ha convencido.

2 comentarios:

Sebas Cepe dijo...

A los whovians le gustan este post :D

Alfonso Junquera dijo...

Si, nos gusta. Aunque he de admitir que tengo aparcadas las dos ultimas temporadas.