2013-03-17

Vengadores vs Patrulla X.







Leer este tebeo convierte a otro eventos como Dinastía de M y Civil War en clásicos indiscutibles de Marvel. 
Me explico:
Arrastrando el culo a base de eventos anuales, llego a "Vengadores vs Patrulla X" con muy mala gana y el regusto a vómito de "Miedo Encarnado". Sacacuartos a la enésima potencia que se dilata en seis meses a razón de dos números mensuales. Avalancha de guionistas (Brubaker, Fraction, Aaron y Bendis) y dibujantes (Romita Jr, Coipel y Kubert) y la mayoría de series paralizadas para ponerse al compás del evento.
Seis meses después encuentro que quedaría bien en un tomo Marvel Deluxe o un TPB Americano, en la estantería, al lado del resto de ese Asedio o esa Invasión Secreta. Ahora que, pillo yo esto en otra época y todavía estoy recogiento babas. ¿Qué ha pasado? ¿Me he convertido en un lector resabiado y con el cuerno retorcido? Quizás, puede ser, pero juro ante mis Marvel Essentials que he afrontado la lectura con únicamente ganas de leer un buen tebeo de superhéroes y disfrutar de un buen dibujo, peleas y traca final.
Los principales escribas de la Casa de las Ideas se conjuran para contar el retorno de Fénix a la Tierra. Los Vengadores buscan hueco en la parte de atrás de sus trajes de licra para soportar tanta caquita y se van del tirón hacia la Patrulla X para que les den "amablemente" a Hope, esa chica que lleva bandazos por la franquicia mutante desde hace años, porque según ellos tiene la culpa de todo.
Como en el mundo Marvel nadie habla las cosas con tranquilidad, empieza una guerra fraticida donde nadie se acuerda de las amistades y todos parecen tener toneladas de inquina entre ellos.
Huídas, traiciones, meadas encima la personalidad de personajes (¡Lobezno! ¡Cíclope!), y la sombra sulfurosa de Fénix.
A esto le añadimos a la Bruja Escarlata, algunos patrulleros endiosados, más hostias y un final abierto, de esos que gustan tanto.
¿Cómo lo he pasado? Mal y bien. Mal porque se arrasa con todo con tal de llevarnos de A a B sin importar la idiosincracia de cada personaje; y bien porque ofrece un espectáculo brutal gracias a esos encontronazos imposibles entre superhéroes.
Lástima que Romita Jr ofrezca su trabajo más flojo, que engrandece al ya titánico Oliver Coipel que está inmenso.