2014-06-07

Escritorzuelo (II)








Seguí escribiendo. Era la noche de mi cumpleaños y después de la catástrofe dejé el archivo de la novela aparte y me senté a escribir. Relatos cortos, lo primero que se me ocurría. Durante un par de meses escribí cuentos mientras mantenía correspondencia con el autor de Recalibrados. Le pasaba lo escrito, charlábamos del mundillo, de aficiones comunes. Me vi con fuerzas para mandarle lo que estaba haciendo en ese momento y me los corregía. Él me recomendó que enviara algunos cuentos para la revista "El Hombre de Mimbre", en la que colaboraba. La cosa marchaba ya que me aceptaron un par de cuentos para el número dos. Animado, seguía con la relación epistolar con Santos mientras, navegando por la red descubrí un certamen de relatos zombies para la editorial Tusitala y otra convocatoria que me cambiaría la vida: Epic, de la editorial Tyrannosaurus Books.

En el verano del 2012 tenía dos cuentos seleccionados para su publicación en papel y una colaboración en una revista digital que pintaba bien. Me sentía bien en el mundo del relato. Historias cortas que me servían de formación estilística. Eliminé vicios y prácticas erróneas, escribí y escribí sólo por el hecho de ganar músculo, de crear mi propia forma de expresarme. Me daba/me da igual el género. Pasé de quere expresar imágenes a aprender a manejar palabras. Un concepto difícil que va más allá de imaginar e intentar volcar lo imaginado. Un proceso largo de trabajo que recuerdo con mucha ilusión. 





El relato para la convocatoria de género zombie se congeló mientras que Epic de TB Books aparecía en el mercado a principios de 2013. Fue un momentazo, lo admito. Un trocito de mi esfuerzo combinado en una antología sobre Fantasía Épica que no sé si vendió bien o mal, lo único que sé es que era mi primera publicación en papel. Era el rey del mundo. 

Mientras, los relatos se sucedían al igual que mi colaboración en "El Hombre de Mimbre". A ratos empecé a escribir una novela (ahora lo sé pero en ese momento sólo quería hacer una historia noir de cifi que luego creció indómita hasta otro proyecto de mayor calado) y más cuentos que presentaba a diferentes sitios con desigual fortuna.

Mi buena relación con los editores de TB y Tony Jiménez, autor que empezaba a despuntar con su primera antología, me hizo llegar a "Monster Unleashed"...

Continuará...