2014-09-08

Tomar el nombre del Pulp en vano (II)









En el post anterior comentaba las diferencias entre la política editorial y los escritores de género pulp de ahora y los de antes. Antes, la escala de producción ofrecía una oferta impensable ahora, unos precios asequibles y una calidad media que ha denigrado a la novela de bolsillo entre sus camaradas de Alta Literatura.

Autores de fama se ganaron el pienso con novelas de a duro que pagaban el cole de los niños o las letras del coche. Autores nada academicistas salían de su oficina y se acostaban tarde para pillarse un sobresueldo mientras firmaban con pseudónimos anglosajones, pasando al olvido de la clase literata pero no en el corazón de los lectores.

Ahora, en los tiempos actuales de RRSS, editoriales voluntariosas y nostalgia más o menos bienaventurada, los autores pulp parecen captar más la forma que le esencia, o más bien las malas formas. No quiero generalizar ni mucho menos, sino narrar una situación que veo repetidas en muchas novelas que se adaptan a las maneras de la Literatura Popular: las erratas.

Erratas como castillos; castillos repletos de orcos con armaduras erizadas con pinchos... y caras de muy mala hostia. Hostia, sí; que Ostia en un pueblo de Italia, como me dijeron una vez.

Veo una novela y me llama, tengo al alcance de la vista las primeras páginas, o alguien me pasa un escrito para que lo lea y vea si el tema mola. Y me jode, me fastidia y me da pena que un libro EDITADO por una empresa que se dedica a esto saque un producto que falta al respeto tanto al lector.

Es una negligencia. Primero del autor, y ahí me meto yo en el saco. Me da mucho coraje que la editorial detecte errores de bulto en lo que escribo. Me abochorna y doy gracias a Cromo por sus servicios de corrección. El autor es el responsable de lo que escribe, ¿o un cocinero no lo es del sabor de sus platos? ¿Si un guiso está pasado de sal la culpa es del cocinero o del restaurante? Pues eso, pero con letras.

He llegado a escuchar a autores disculpándose con la excusa de que la trama es lo importante. Vale. Ese será para lectores con tragaderas, pero no. 

Y me ciño al género pulp pero podría tratar la novela erótica, histórica, etc, etc... Dejadez, desinterés, prisas... En los sesenta, con miles de novelas publicadas al año, una editorial de bolsilibros podía columpiarse con su servicio de corrección pero, ¿ahora? "Llevo escribiendo mi gran novela durante cuatro o cinco años", se oye por todos lados, y los guiones de diálogo no están bien colocados.

Y os habla uno que medio ha aprendido a base de chocazos contra la pared.

4 comentarios:

Ángeles Pavía dijo...

Tienes toda la razón. He sido adicta al Pulp durante toda mi vida, sin despreciar autores como ML Estefanía y Ralp Barby, por citar autores patrios, aunque Zane Grey, Karl May, E.R.Burroughs o James Oliver Curwood forman parte de mi biblioteca, y no solo con un ejemplar, y nunca he vista erratas como las que se ven ahora en obras que en realidad, ni tienen precio ni se venden como pulp.

Ternin dijo...

Y digo algunas obras. Otras son encomiables.

Anónimo dijo...

Tienes toda la razón. Es inadmisible que un libro, como cualquier otro producto que compramos, presente taras.
En el blog de @laerratonera recogemos erratas, errores (y horrores) en novelas. (Premio Nadal y Premio Fernando Lara incluidas).
laerratonera.blogspot.com

Anónimo dijo...

Hola ! Recomiendo una novela trepidante del Oeste: ” TIEMPOS PERDIDOS “. Si os gustan las típicas novelas de pocas páginas ” pulp “, este libro os convencerá. Podéis leer la sinopsis y el primer capítulo en: http://bubok.es/libros/228290/TIEMPOS-PERDIDOS
Gracias y saludos.