2014-08-31

Encargo.






Y recibes un encargo en el que tienes que tratar algo real. Sin más libertad que la de las licencias narrativas, constreñido por lo ocurrido, por hechos y personas que aún están vivas. Y asusta. Sucesos sórdidos, conocidos, que han marcado a la gente con actos y rostros.

2014-08-24

Los Hijos de la Medianoche.





Pillado en una de esas gangas que ni se esperan ni se piensan, Los Hijos de la Medianoche es un evento noventero de Marvel inédito para mí. Leí los tomos de Motorista Fantasma de Howard Mackie en la serie "Marvel Héroes" y no me parecieron demasiado envejecidos: un dibujo de Texeira pasable y unas historias acordes con los tiempos editoriales llenos de hombros anchos, cuero y violencia gratuita. Pues Los Hijos de la Medianoche es más de lo mismo pero no mejor.

El Universo Marvel de inicios de los noventa quería tocar varios géneros como se hizo en la crisis editorial de los setenta. Adaptar los gustos y los personajes al lector; a lo que que tocaba. Si molaban las pelis de acción llenas de músculos y explosiones, Marvel te lo daba en viñetas imposibles y multiportadas holográficas. En los noventa el cine de terror de serie B triunfaba. Los adolescentes lo gozaban con personajes demoniacos; Freddy Kruger era un icono y el espectro de Spawn se aprovechó de esa querencia por los seres sobrenaturales; pero eso será otra historia...

El Motorista Fantasma era un éxito de ventas y la editorial tenía los cajones llenos de conceptos y personajes de su rama de terror. Sumar dos y dos fue fácil. Los Nightstalkers, Morbius, dos Motoristas (uno de ellos sin cabeza llameante pero con un pistolón para compensar molonidad, unos buscadores de lo desconocido que parecían sacados de la serie de Viernes 13, los Darkhold... Todo ligado en un gazpacho espectral que relanzaba series llenas de la palabra venganza, trajes de cuero y poses.

El nexo era la villana Lilith que unía a los ¿héroes? al estilo Loki con el objetivo de matarlos porque influirían su plan de llenar la tierra de tinieblas y todo eso. Una premisa casposa que sólo sirve para acumular números uno hasta la consabida batalla final de tibia intensidad.

¿Lo mejor de esta inmersión en un cómic que ha envejecido fatal? Ese Andy Kubert molón al máximo y un Garney primerizo que se deja ver. ¿El resto? EL factor nostalgia no salva una miniserie de seis números que no lleva a ningún sitio y que satura con frases rimbombantes y poses chulescas. 


2014-08-21

Cara de muerto





   Verano. Este tiempo de playas, de lecturas sosegadas buscando el fresco, de ocio más o menos dilatado, invita a buscar algo fresco que echarse al coleto; y Cara de Muerto ha cumplido con su misión a la perfección.

   La premisa del libro y el propio concepto de la colección es la diversión como estandarte. Literatura de género que nos sirva para pasar el rato sin que nos tomen por imbéciles, que bastante daño se hace al nombre "pulp" con obras que no quiero ni nombrar. Con cierto recele afronté las primeras páginas de la novela de Luis Guallar; porque convertir el mito de Frankenstein en el Oeste en un pastiche intragable es más fácil que difícil. Pero vamos a la información ofrecida por la editorial:


Para Colton Wheeler no resulta fácil vivir a la sombra de su difunto hermano Patrick, uno de los delincuentes más buscados de todo Texas. Pero cuando el misterioso forajido al que unos llaman Mano Lenta y otros Cara de Muerto comienza a sembrar el terror, Colton encuentra el modo de limpiar el nombre de su familia: él cazará a ese monstruo imparable de dos metros y formado por pedazos de cadáveres. Pero Colton no puede detener solo a "Cara de Muerto", así que tendrá que reunir a un variopinto y desavenido grupo de asesinos, pistoleros y mercenarios para cazar al que no es otro que la monstruosa creación del fallecido doctor Frankenstein. ¿Qué busca ese monstruo en su sangriento periplo por el país? ¿Lograrán detenerle antes de matarse unos a otros? La cacería ha empezado.




   Cara de Muerto eleva la apuesta de la colección Monsters Unleashed con referencias e incluso metalenguaje. Guallar es consciente del material que toca y no se enreda en la madeja de gustarse como escritor. Maneja el lenguaje con la agiilidad adecuada, y el pulso firme; sus descripciones no son las florituras de a centavo la palabra. Abundan pero no agobian (salvo alguna ocasión en la que terminé apabullado ante algunos epitetos cual espectador ante la CGI de la última de Transformers)... Guallar mimetiza una manera característica y la hace propia. Porque señores, estamos en un Universo donde el monstruo de Frankenstein vaga por el Weird West más polvoriento, seco y desharrapado. El Oeste de Guallar está tamizado con la fotografía de las de Leone. Los hombres se mueven, hablan, disparan y maldicen como si hablaran en inglés y pensaran en italiano. Miradas torvas y dientes que aprietan cigarros apagados. Un grupo salvaje de "outsiders" que se enfrentan al MONSTRUO con la resignación de los condenados a muerte. 

   Y luego las referencias. Guallar es un tipo listo y cuaja la sencilles argumental con huevos de Pascua que despiertan sonrisas y ayudan a que la cacería avance sin pensar en las páginas que quedan. Mad Max, la Trilogía del Dólar, Eric Clapton, Tabernas, Reanimator, Jonah Hex... Y más... Un pasatiempo dentro de un pasatiempo que me ha parecido un acierto total.

   No engaña a nadie y su única vocación es entretener a un lector que va entregado a un rato de tiroteos, terror, gore y frases lapidarias. Dicen que el género Weird West resurge; que el pulp renace, que la evasión pura y dura se acoda en las estanterías de los lectores... Si es así, Cara de Muerto tiene un lugar de honor.