2015-11-15

Coburn: el cómic



EL 2016 se presenta bien. Mejor que bien, genial. Estos últimos meses del año estoy dedicado al guión de Coburn: Humilladero. Una nueva andanza de mi pistolero favorito y culpable de mi "fama" actual. Coburn sigue su huida de sí mismo en otra historia autoconclusiva en formato cómic.




Gracias a los azares laborales y las afinidades personales, he tenido la suerte de conocer al gran profesional y mejor persona, Juanma Espinosa, artífice de trasladar al papel la nueva aventura de Coburn.

¿Qué nos traerá esta puesta de largo del personaje en el noveno arte? Más violencia, gente de corazón negro, traiciones, ambiente fronterizo y malas miradas; tiroteos y sangre. Un más y espero que mejor. Un más allá de la novela que espero sea un paso más en la carrera del personaje.



Por ahora tengo trabajo y una historia que contar de la mejor forma que sé. Horas tecleando y dibujando. Y mucho interés por ofrecer un producto digno e interesante. Un vistazo al pasado de Coburn, un paseo por la Guerra de Corea, drogas, matones chicanos y un nuevo villano. ¿Se nota que estamos disfrutando como cochinos con esto?

Coming Soon.

2015-11-09

Relatos Salvajes. Tal vez lo mejor de la Marvel actual









Como hay de todo en la viña del Señor, podemos decir que en todas estas maniobras de marketing que suponen los mega eventos tipo Secret Wars 2015 algo bueno debe salir. Cuando se anuncian, el lector ve la avalancha de nuevos títulos y renumeraciones con el ánimo encogido y la mano metida en el bolsillo no vaya a ser que alguien le robe. Es así, y el burro ya está escarmentado de tantos palos.

Pero entre tanta miniserie, hay cositas en estas Secret Wars que molan bastante. Una de las características de SW 2015 es que las series regulares se han cerrado en torno al Mundo Batalla de Muerte. Los personajes pasan a “vivir” en estos Reinos de Taifas caracterizados por recrear “grandes” historias de la editorial. Tenemos innecesarias pero nostálgicas vueltas al Proyecto Exterminio e Inferno; Dias de Futuro Pasado o vueltas a la Civil War. Son What If en continuidad como han querido decir desde La Casa de las Ideas; son sacacuartos de calidad cuestionable para muchos.

Pero, sorpresa, tenemos que entre tanto experimento con gaseosa, hay cositas. Cositas buenas, cositas ricas, cositas con enjundia, chicha y disfrute. Cosas como Thors (ese remedo de The Shield en clave asgardiana que es digna de comentar) o este Relatos Salvajes que me tiene enamorado.


Relatos Salvajes es una sacada de churra. Me explico: Jason Aaron, mi adorado Jason Aaron, nos cuenta lo que le da la gana usando el escenario de Mundo Batalla como le ha dado la gana. ¿Es un Mundo lleno de versiones alternativas, trozos, del Universo Marvel? Vale, yo voy a contar una historia de Espada & Brujería con Conan. No, Conan no, que no tenemos los derechos. Vale, pues con otro.  Con Arkón. ¿Arkón? ¿El que salía en la Patrulla X o en Hulk? ¿El de la diadema marquita y la mochila de rayos? El mismo. ¿Y dices que vas a empezar a meter a personajes olvidados del locurón editorial de los setenta? Esa es la idea.




Relatos Salvajes es una explosión artística dentro de una fábrica en serie. Es un dibujo inspirado y lleno de imaginación de Mike del Mundo. Es una historia de Espada & Brujería protagonizada por un Conan Rey desatado que sólo quiere volver a su Reino de Polemacus y que para ello tiene que atravesar un mundo lleno de monstruos, bestias, dragones y Reinas Brujas. Es violencia y los mejores textos de apoyo que puedes leer en un tebeo.

Es un Zas en la boca a aquellos que desprecian la posibilidad de que exista un comic mainstream actual que merezca la pena. Es aventura bien escrita y mejor dibujada. Es lo inesperado, es el mejor Conan sin ser Conan.

Grapas mensuales que quedarán como una joya entre estiércol. Después de la SW 2015 la serie sigue sin su guionista pero con su dibujante. ¿Mantendrá el nivel? No lo sé. Lo único que sé es que la cabecera setentera de Relatos Salvajes ha vuelto con fuerza. No es un nostalgia, es que el cómic está de puta madre.


2015-11-01

Este del Oeste







Este del Oeste es una de esas obras que deben leerse pasando sobre los prejuicios que pueda producir su autor: Jonathan Hickman. Editada por Imagen en los USA y por Norma en España, es uno de esos proyectos personales del guionista alejado de las directrices de su otro patrón: Marvel.

Una serie abierta de la que se han publicado tres tomos recopilatorios a un precio nada competitivo, por cierto. Este del Oeste es una historia de amor, un western, una ficción futurista, un relato postapocalíptico, una de venganzas y de intrigas palaciegas. Todo eso y mucho más.

Para mí, la lectura de Este del Oeste ha supuesto un revulsivo refrescante. Algo inesperado y maravilloso. Un experimento multireferencial que funciona porque tiene alma propia y sobre todo: está muy bien escrito. En manos incapaces se convertiría en un monstruo donde la acción primaría sobre los personajes y todo se tendría que dar mascado. Pero es que Hickman no nos mastica el mundo de Este del Oeste. Entremos en él cuando las piezas ya empiezan a colocarse; cuando ese equilibrio precario entre las Naciones empieza a quebrarse.

¿Qué es Este del Oeste?



Imaginemos unos USA de un futuro indeterminado y ucrónico. Donde la ciencia está desarrollada y la tierra está repartida entre diferentes países en aparente tregua. Estéticamente influenciados por el western y por lo asiático; donde los androides conviven con Mashalls, los indios americanos son precog; y la Muerte es un jinete blanco enamorado de la Emperatriz del Imperio Chino.
Y los jinetes del Apocalipsis andan suelto en forma de niños.



Una obra coral que parte de la figura  imponente y “clinteastwoodiana” de Muerte. El scope se abre a cada número y los personajes surgen, cada uno con su voz y sus motivaciones, cada uno con su intriga y sus dobleces.  Todo ello dibujado por un Nick Dragotta que se aplica el cuento y adapta el guion dándole una plasticidad a sus dibujos que casa perfectamente con el tono de la historia.  Las líneas cinéticas se engrandecen con la acción y las panorámicas son brutales. Un lujo homogéneo y sin baile de dibujantes.


Este del Oeste nos da acción, frases lapidarias y un mundo nuevo donde sólo ser espero algo viejo. Una serie a seguir con mucha atención, un disfrute. Una obra que pasa por debajo del radar de los premios y la aclamación popular. Un descubrimiento.

2015-10-27

El Deathstroke que nadie echará de menos







Deathstroke es un personaje creado por Marv Wolfman y George Perez en las páginas de los Nuevos Titanes allá por los primeros ochenta. Slade Wilson, el Exterminador, era un villano que se ganó al lector a base de carisma y presencia. Un villano implacable, un cazador de cabelleras, que trajo por la calle de la amargura a los Titanes.

Wolfman supo darle un empaque mayor que el de otros villanos al darle aire y tiempo para su desarrollo. Había encontrado un filón. Jericó, Rose, Contratos de Judas, fueron piezas que enclavaron en el aficionado al Exterminador como uno de esos personajes que se quieren ver de forma recurrente.

Pasan los años y llegan los noventa. Deathstroke sirve de referencia visual para personajes como Masacre de forma más o menos encubierta y en DC le dan una serie que dura sus buenos números. Pasa de ser un villano con código a ser un antihéroe que permita que el lector pueda identificarse mínimamente con él. Después de la cancelación de su serie en solitario (inédita en España), Deathstroke siempre se ha dejado ver en todo tipo de series. Green Arrow, Batman, Titanes, miembro de la Sociedad de la Injusticia…

Un personaje resultón pero incapaz de sostener por sí mismo una serie por su condición de villano. Pero llega el Nuevo Universo DC y los bríos de los noventa junto con los guionistas de esa época. Revival noventero con la vuelta de los Harras y Lobdells de toda la vida. 52 series mensuales daban para una buena ración de dientes apretados y poses guapetonas. La serie de Deathstroke tenía que hacerse. Y hacerse con la molonidad debida.

Y aquí es donde llega el amigo Tony Daniel. Dibujante del nicho de los noventa y autor querido en DC. Se reconvirtió a guionista en Batman y suyos son los primeros números de Detective Comics en el NUDC. Canela fina. Después de Batman le dieron las riendas de Deathstroke. DC consideró que su calidad como guionista era la adecuada para esta nueva versión de Slade Wilson al igual que su estilo de dibujo.



Y estos son los eróticos resultados publicados en un tomo recientemente por ECC:

La primera página del primer número es toda una declaración de intenciones. En pocos textos de apoyo se establece que sí, que es un asesino, que lleva más de seiscientos muertos a su espalda, pero que él no es malo. ¡Qué es un aventurero! Con dos cojones. El propio guionista nos lo dice en boca de Deathstroke y nos lo tenemos que creer. ¿Para qué desarrollar el personaje si dice que es un aventurero y no es de los malos? Esto no es romper la suspensión de credulidad sino desgarrarla con un pene enorme.

Y llega el locurón. El guion se derrama ante nuestros ojos y exige toda nuestra atención para captar algo de sentido en todo esto. ¿Qué le atravesamos a un malo la cabeza con la empuñadura de una espada? Pues que aparezca vivo sin ninguna explicación más adelante. ¿Qué el villano principal tiene que tener mucho misterio? Pues no explicamos nada de él para generar cero interés en lo que hace. ¿Qué el viejo Slade no es lo suficientemente molón con su perillita viejuna y su parche? Lo rejuvenecemos por la cara y ya está. ¿Para qué están los flashbacks? Para liarlo todo más. Como Daniel es tan buen guionista deja la narración lineal para experimentar. Maravilloso todo.

Un pastiche de venganzas mal traídas, retrocontinuidad mal entendida y escaso interés por ofrecer algo medianamente legible. Un refrito quemado de otros éxitos de hace décadas; lo que entiendo que DC y Daniel entiende como elementos de éxito.

El dibujo. Bueno, el dibujo es lo más potable de todo esto. Incluso se aprecia una evolución positiva respecto a cómics anteriores del autor como Batman RIP. Mejor color, mejor composición de viñeta y más cuidado en el dibujo. Incluso he disfrutado con algún diseño y una orientación al manga refrescante.

Deathstroke es una de esas series para los más cafeteros o para los que tienen el veneno de los noventa en la sangre; para los fans del personaje que pueden perdonar que su esencia haya desaparecido.


2015-10-23

Historias del abuelo cebolleta




Tal vez no lo creas, joven lector amamantado en twitter e Instagram, pero eones atrás, más allá de Facebook y de las lejanas orillas de la podcastera, hubo un tiempo donde el cómic se comentaba a través de eso tan arcaico y tan pesados de leer: los blogs.

Antes de que nacieras como internauta; antes de que el primer youtuber tuvieran la audacia de salir del légamo de las redes sociales, un grupo de aficionados perdía su tiempo tecleando en cosas como blogger o wordpress (el que usaba wordpress era un tipo más duro, eso sí). Un tiempo de leyendas y de Blogs Wars. Alimentados por las feeds de Tebeosblog, escribíamos y leíamos sobre cosas como Civil War o Crisis de Identidad.

¡Qué tiempos!

Eso se perdió. No de golpe. No por culpa de un Apocalipsis ni una plaga. Crecimos, nos hicimos más viejos y menos pacientes. Todo cambió tan deprisa que ni nos dimos cuenta de que los blogs había pasado de moda. Fue así. Es así. En Facebook te haces entender con varios golpes de tecla; en twitter ni hablamos... Los podcast son los nuevos reyes. Coño, puedes escucharlos mientras haces otras tareas. Leer post como este es para valientes o seres mayores.

En definitiva: mantener un blog es retro. Supone un esfuerzo para muchos. Pero también una satisfacción para mí poder compartir mi opinión por aquí después de casi diez años.

Ahí están  UTCON, el aún activo Jotacé, Neuronas Asesinas, Adlo!, Little Nemo Kat, El CritiKator, La Habitación 26, Llámame Plissken, Miscomis, Man of Tomorrow, La Cárcel de Papel... Todos ellos los tienes a tu derecha; en multitud de enlaces que atesoré durante años. Horas de lecturas, de comentarios, de riqueza y de amor hacia el cómic.

Y como soy así, me he empeñado en que no muera el blog de Ternin. Forma parte de mí y de mis últimos años. Aquí he contado mis alegrías y alguna de mis pocas penas; mis éxitos y mis sueños. Me niego a que se pierda. Quién sabe si a alguien le ha podido venir bien alguna de mis entradas o le ha molado alguna reseña. ¿Dónde encuentra ahora uno la reseña sobre tal o cual tebeo?

¡Larga vida a la blogosfera!

2015-10-22

Secret Wars 2015. ¿El mejor evento Marvel de la historia?






Muchas veces el éxito de algo se debe al desmérito de lo que le rodea. A poca calidad que se alcance, la comparación con lo anterior se engrandece al igual que las virtudes de lo que viene. Y en el cómic mainstream esta norma se repite de forma continua.

Los años pasan y la nostalgia se acumula como una bola de nieve. Lo que en su momento era algo insustancial con el paso de los años se convierte en clásico. ¿Es la Secret Wars original algo digno de imitación y por lo tanto un clásico? ¿Y otros eventos más cercanos como Civil War? Cualquier tiempo pasado fue mejor y en los cómics esa premisa se respeta a pies juntillas.

Y llega el año 2015 y la maquinaria, la gran rueda de la nostalgia mezclada con el interés comercial, completa una vuelta. Secret Wars “reborn”, o “remake”, o lo que sea.  Secret Wars es un título que evoca infancia, muñecos de plástico e ingenuidad. No es un nombre elegido al azar: es coger por el pescuezo al aficionado y decirle: “macho, esto es para ti y por ti. ¡Cómpralo! ¿Quieres que esto pase sin que seas testigo/comprador?” Y claro, el lector resabiado se huele el tema y ve este evento con la nariz encogida. “A ver, a ver, que esta gente nos quiere vender la moto otra vez. No, no, no, y no. No cuela. Esta vez no. Me da igual que cambie todo, que mundos mueran y otros renazcan. Paso.” Son demasiados los eventos y el sacadineros como para albergar algo de esperanza.

Hasta que uno empieza a leer la Secret Wars 2015. Jonathan Hickman y Esad Ribic como autores y nueve números para redefinir el Universo Marvel una vez más. Hickman es el Bendis de la actualidad. El recambio para las filias y las fobias de los últimos años. El que le ama lo hace incondicionalmente y el que lo odia no es capaz de perdonarle ningún acierto. Después de una prolongada, y alejada de los tópicos, etapa en dos series de Los Vengadores, Secret Wars es el colofón a su etapa en Marvel. Un canto de cisne épico y grandilocuente que pretende ser un cierre total a su andadura en La Casa de las Ideas.  Y Esad Ribic que viene de firmar uno de los apartados gráficos más potentes que tenido la serie regular de Thor en mucho tiempo. Un estilo de dibujo orientado a la BD más que al comic americano donde cada viñeta pretender ser una ilustración a contemplar; un paisaje a admirar.

SW es el fin del Universo Ultimate y el renacer del Universo 616. Un choque literal de mundos y una historia que sólo mantienen con su homónima de los ochenta algunos lugares comunes y la importancia del personaje del Doctor Muerte.  Una historia enmarcada casi en la Fantasía Épica; una historia que no es de superhéroes.  Mundobatalla es un lugar lleno de Reinos, y sobre los Reinos un señor: Muerte.  Un mundo donde la Latveria de siempre es un planeta entero y la oposición es aplastada a martillazos. Y como todo mundo gobernado por un tirano, poco a poco irán elevándose las voces disidentes. Voces que provienen de un Universo extinto. Voces heróicas.

¿Original? No. El planteamiento coge tantas cosas de tantas fuentes distintas que corre el riesgo de convertirse en un pastiche anodino. ¿Qué salva SW de la quema? El guion. Hickman aplica teatralidad a la historia. Conflicto. Quiere olvidarse de su predecesora y cuenta una historia con diferentes lecturas. Secret Wars es un proyecto personal disfrazado de evento. Una obra de autor engarzada en un blockbuster.

Si te gusta Hickman, si has seguido sus obras con Image y has disfrutado con sus series de Nuevos Vengadores y Vengadores, apreciarás la lógica del cómic, la forma y el fondo de cómo cuenta la historia. Si te aborrece el guionista y lo ves como un autor torpe e incapaz de cerrar los lazos de sus propias tramas, no es tu tebeo. Posiblemente te sientas engañado.
Pero siempre nos quedará el arte de Esad Ribic. Eso es innegable.



¿El mejor evento Marvel de la historia? Sólo llevo tres números leídos, quién sabe.


2015-10-21

Puño de Hierro de Kaare Andrews







Si algo tiene Marvel como valor añadido es su interés por ofrecer al lector una diversidad temática extraída de los sucesos de moda. Esto se hizo especialmente patente en la década de los setenta donde La Casa de las Ideas se sacó de la manga nuevos tebeos que pretendía ganarse nuevos lectores y sobre todo mantener el interés de los presentes.
Así nacieron cómics sobre Drácula, el hombre lobo, personajes como Howard el Pato  o el que nos ocupa: Danny Rand, el Puño de Hierro.
Después de una etapa con  Ed Brubaker, Matt Fraction y, en principio David Ajá, que fue claramente de más a menos, el personaje fue visto en series vengadoras hasta este rescate en la iniciativa Marvel Now. Un volumen que recae en Kaare Andrews como autor completo. Andrews, cineasta puntual, se atribuye las tareas de guion y dibujo en estos doce números, apenas una maxiserie, que ha sido cancelada por sus pocas ventas.
¿Y qué nos ofrece el nuevo volumen de Puño de Hierro? Pues lo primero que nos ofrece es la imagen y el recuerdo de un autor mítico en el noveno arte: Frank Miller. El ahora no tan glorificado Miller es la base de este Puño de Hierro. Para bien y para mal. Mi teoría personal es que Frank Miller es la peor influencia para un mal guionista. Pasó con McFarlane en su Spiderman y pasa con Andrews. No sólo en cuanto a texto si no a composición de viñetas y planteamientos estéticos.
Ya pasó en 2007 con su anterior obra como autor completo: Spiderman, Reino.  Una historia “elseworld” que no era más que un remedo del Dark Knight travestido en aventura crepuscular del trepamuros. Y Marvel, en esta explosión de series de diverso pelaje, le vuelve a dar una oportunidad con Danny Rand para que caiga en los mismos errores, los mismos tics y las mismas manías.
El Puño de Hierro ha tenido a John Byrne o al ya mencionado David Ajá entre sus dibujantes y sus historias están repletas de exhibiciones de kung fu; su propia esencia es la lucha, el enfrentamiento entre contrincantes y la aventura .Dibujante personal y de estilo reconocible, Kaare Andrews epata con las portadas y la plasticidad de sus  escenas de lucha.  En principio es un autor ideal para una serie sobre artes marciales.  Ahí, esta nueva etapa cumple visitando enclaves como la Ciudad Milenaria de K´un Lun y sus poderosos guerreros o los típicos duelos entre maestro y discípulo. Pero donde brillaba la serie de Fraction y su espíritu de serial de los años veinte, deslucen los números de Andrews.  Donde se expandía la mitología de El Puño de Hierro, aquí se achica el enfoque hasta  convertir la serie en un born again de Danny Rand en el peor sentido.
Caída y Resurgimiento.  Tópica y típica. Un nuevo enemigo surge del pasado y destroza a nuestro héroe y lo despoja de su principal poder. A partir de ahí, lo de siempre. Entrenamiento y lucha final. Pim, pam, pum. Nada más. Pero sin ritmo, sin interés, sin fondo, sin alma. Danny Rand no es ese Murdock con el que empatizas; no hay personajes que calen… Y definitivamente no hay un villano que dé enjundia a la historia. El émulo de Miller se pierde en referencias, en las primeras capas de hielo de un iceberg inimitable y se recrea en el impacto visual.
El apartado gráfico es tan resultón como abigarrado. Saltamos de viñetas meritorias al caos. De ejercicios técnicos a la confusión. No hay limpieza, no hay uniformidad. Pasamos de lo notable a lo extraño pensando en todo momento que Andrews se toma Sus historia como un panel de pruebas, un ejercicio de experimentación o simplemente un homenaje hacia Frank Miller.
Una lástima. Una obra recomendable para fans del personaje o del autor. Una lectura tibia y sin originalidad. Olvidable pero con algunas secuencias e ideas sueltas que son sugerentes. Incapaz de aguantar la comparación con obras anteriores que con menos hicieron mucho más.


2015-09-09

Mitos

Ahí voy:

El mundo, el mundillo, está lleno de mentiras, de pequeños héroes solidarios, de gente que curra con dignidad y de auténticos hijos de perra. Vamos, como en la vida real.

Escribo esto porque vivo rodeado de una realidad profesional que no termina de cuadrarme. Escribir es un ejercicio solitario pero tiene un componente circense digno de análisis Escribes tu obra y la publicas a través de todos los medios que la industria te ponen al alcance de la mano. Algunos sacan sus novelas con editoriales de las llamadas tradicionales, otros lo hacen con crowdfounding y otros a través de la coedición o la autoedición. Medios válidos siempre y cuando uno actúe con coherencia.

Es un mundo literario lleno de postureo, como esas exhibiciones de culturismo donde los participantes se plantan sobre un estrado y sacan músculo con una enorme sonrisa dibujada la cara contorsionada. Somos escritores y comerciales. Vendemos pociones mágicas en carromatos. Sacamos pecho donde sólo hay pellejo y esternón. Leo a gente que dice que vive de esto y me entra la risa floja. Leo a gente que dice que se saca un sueldo al mes con una única novela publicada en Amazon; leo a escritores que se vanaglorian de sus ventas cuando el número de sus ejemplares impresos son, siendo generosos, pobres.

Está arrasando, lo está petando. No. ¿Qué es eso? ¿A quién pretendemos engañar? ¿A tu amigo de Facebook? ¿A tu familia? ¿A tus colegas? Yo puedo hablar con propiedad. Sé cómo son mis contratos y sé que cifras se mueven. ¿De verdad pretendemos hacer ver que esto es rentable y que se puede vivir de esto?

Yo trabajo en algo muy alejado de la Literatura y puedo decir que tendría que escribir muchas novelas al año y que se vendieran muy bien para poder subsistir con los libros. No me duele decirlo. No quiero engañar a nadie. Y no es culpa de las editoriales, ni malvendo mi trabajo. No soy un autor bestseller y es lo que hay. No lloro, no me lamento por las esquinas porque sé que el pan que llega a mi casa no sale de las teclas de mi ordenador personal.  No miento con los ejemplares que se editan de mis novelas ni con los porcentajes contractuales. Estoy contento con mis contratos y con mi editorial. Punto.


Podemos engañar a quien no está metido en el ajo. Podemos engañarnos a nosotros mismos. En realidad es fácil. Se dice, se escribe, las personas que ignoran cómo funciona esto nos creen porque no tienen ni interés ni conocimientos para contradecirnos.

2015-08-16

Coburn, géneros, libros.





El viernes salió a la venta Coburn, mi tercera novela publicada con Tyrannosaurus Books después de Laguna Negra y El hombre Spam (ésta bajo el pseudónimo de Talbot Torrance). Mi tercera novela y otro giro de volante en cuanto a género se refiere.

Si con Laguna Negra toqué el terror y con El hombre Spam la ciencia ficción, con Coburn ataco con toda la poca vergüenza del mundo el género negro. Coburn es otro homenaje. Sí. Otra forma de veneración hacia un género, una forma de contar historias, que he disfrutado desde hace mucho. Hombres marcados por su profesión, su pasado y sus decisiones. La sordidez de una atmósfera, de una paisaje artificial visitado en mil ocasiones en películas y  novelas impresas en papel barato.

Coburn es un paria. Un pistolero más que se hace viejo y es conocedor del destino que les espera a los tipo como él. Piensa en lo que hizo y en lo poco que le queda por hacer. Y en cómo puede afrontar lo que le queda por hacer.

Es novela de tono. Los setenta flotan en las descripciones y los diálogos pretende (o Dios mío) ser acertados y acerados; como una lectura rápida que deja el poso de la estela de un disparo. Ni más ni menos. La novela es mía y tengo que venderla. 

Después de Laguna Negra y El hombre spam tocaba saltar de rama. Como uno de esos pequeños monos que pululan en las copas de los árboles, me gusta perder el tiempo entre cabriolas y experimentos. Moverse para no morir, para no estancarme, para hacer lo que me gusta y como me gusta.

Pero este libro, esta pequeña maravilla, no es sólo mérito mío. En absoluto. Sin el apoyo y la labor personal y profesional de los integrantes de Tyrannosaurus Books no existiría. Ellos me escuchan y yo les escucho a ellos. Cientos de líneas de diálogo virtual, minutos de conversación telefónica. Interés e ilusión por ofrecer lo mejor que se puede ofrecer en este momento. Confianza y respeto.

La hoja en blanco se rellena de símbolos con ligereza, como dictados, con esperanza y la ilusión de cada nueva historia. Cualquier día terminara todo. Pero hoy no. Aún me queda mucha diversión para mí, y espero que para el sufrido lector.




2015-07-26

Coming soon

2015-06-10

Wolfrath, el ojo de los mundos.





Después de este libro me tomaré un descanso. No más Espada & Brujería durante una temporada. Me queda Sangre Berserker para terminar por este repaso autoimpuesto por el género en España pero me lo reservaré para las vacaciones. Pero, voy con el libro que tengo entre manos, que divago.

Wolfrath, el ojo de los mundos, es la primera obra de Raúl Baixauli; una novela editada por una especialista en este tipo de obras: Dlorean Ediciones. Una editorial de un "one man army" como es Pako Domínguez que tiene el pulp como estandarte tanto formal como estilístico.

Empezaré por la nota final que el autor escribe refiriéndose a su obra: la honestidad hacia los modelos que ha usado para su obra. Baixauli ama a Robert E Howard y a su manera de escribir y su personaje más conocido. Es la novela que, seguro, ha tenido en mente durante muchos tiempo, tal vez años; una obra que ha querido compartir más como homenaje hacia su adorada obra que como ejercicio propio como autor. Aquí no se engaña a nadie: Wolfrath es Conan; el Universo de la novela es un Universo calcado al del Cimmerio. Los nombres cambian, las actitudes y el tono no.

Wolfrath es un norteño tamaña giant size, de melena rubia y ojos azules; astuto y desencantado de la civilización; un asesino, un ladrón, un guerrero sin igual. Un mercenario. Por azares del destino se ve involucrado en una misión en la que el malvado hechicero estará presente; el elemento mágico y la doncella en apuros, el traidor y el noble... Todo lo que hemos visto y leído no una, sino cientos de veces.






Baixauli  plantea la acción con los mimbres propios de esquemas trillados y con el desarrollo justo para que los personajes accionen/reaccionen de la forma que se espera de ellos. Nada sorprende; nada hace que el subidón se produzca. A ver si me explico: no es peyorativo, es lo que es. Wolfrath es un exploit de Conan con todas las de la ley. No falla en eso. Si buscas aventuras bárbaras sacadas de Howard, Sprague Le Camp o los tebeos de La espada salvaje de Conan. Roy Thomas estaría orgulloso. 

Pero en mi opinión, sí es mi opinión, Wolfrath podría tener un puntito más. Un extra de estilo o de trama más elaborada. Los clásicos son aquellos dignos de ser imitados; pero entiendo como lector que también tenemos la obligación de intentar ir más allá. Estamos en el 2015, y esta Literatura ha sido superada ya. Como ejercicio nostálgico y como canto de amor hacia el pulp y la Espada & Brujería es perfecto y una excelente lectura para el aficionado a este tipo de historias de acero, magia, sangre y músculos.

Nota aparte merece el trabajo de José Baixauli y sus ilustraciones que adorna, y de qué manera, la novela. Excelente acompañamiento del texto y un ambiente comiquero a los Buscema o Chan que son muy de agradecer.


2015-06-08

Sueños de acero fundido




Sueños de acero fundido de la editorial Palabras de Agua es un solemne y meritorio ejercicio de aventura, ciencia ficción y terror monstruoso con el aliciente de los "mechas" y el regusto al mejor anime sobre robots gigantes.

Este párrafo resumiría esta novela a varias manos, esta antología novelizada, en la que varios autores más o menos noveles se encargan de contar el destino de la humanidad después del despertar de una fuerza primigenia totalmente lovecraftiana. Yuri, uno de los principales protagonistas, como aquel chaval en la película "El Reino del Fuego" es el testigo del nacimiento de la amenaza y es convertido en un arma, en un enlace entre este terror primordial y la humanidad.

Por otro lado está Clara: una chica híbrida cuyos poderes serán necesarios como única defensa de la humanidad.

¿Los enemigos? Monstruos, monstruos y más monstruos. Gigantes llenos de tentáculos; pequeños dioses carnívoros e insaciables. Además de las típicas corporaciones del género, claro.

Esta es más o menos la premisa de este libro. Ciencia ficción y aventura con unos elementos pocos vistos en la Literatura de género española (salvo Corazón de Piedra: Hecatombe) El lector, aficionado a los "mechas", a los monstruos, a Appleseed, a Evagelion, el que ha flipado con Pacific Rim... Sí, ese... encontrará su dosis en Sueños de Acero Fundido. Hay batallas, personajes rotundos y la intención de dar emociones, potencia en las descripciones y ganas, muchas ganas, de divertir

Varias manos han participado en este puchero. Manos y mentes, Ideas y planteamientos; y diferentes formas de escribir. ¿Se nota? Sí. Pero el conjunto es meritorio. La novela está bien escrita y la edición es correcta. ¿Un pero? Uno de los autores abusa del gerundio de posteridad a base de bien. Cosss del mundo anglosajón.
Sueños es una novela que transmite épica y sentido de la aventura. Tal vez adolece de falta de macarreo o metareferencias, pero es una lectura ideal para esas siestas de sueño ligero y cuerpos a la sombra.
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2015-06-01

Más allá de la costa nómada





Ediciones Pulpture y su bolsilibro "Más allá de la costa nómada" me traen recuerdos de novela en el bolsillo de atrás del pantalón entre espera y espera de cualquier cosa; de tiempos anteriores a la tiranía del móvil: lecturas rápidas y sin pretensiones. Literatura popular.

En poco más de noventa páginas, JR Plana nos cuenta una historia de Espada & Brujería donde todos los lugares comunes tienen su espacio: bárbaros norteños, brujos esclavistas, Reinas del Mal, páramos sin fin, horrores primigenios... Todo está aquí. Y todo está contado a través de un protagonista sin nombre; un homenaje a la mejor tradición de Sergio Leone. Un bárbaro puteado por un brujo que le arrastra por tierras desconocidas y asoladas por enemigos de todo tipo.

Una narración que comienza con un pie en el fango. La comida ya ha empezado antes del lector, las luces de la sala se han apagado antes que el espectador plante su culo en la butaca. No se cuenta nada, todo se intuye mientras pasamos páginas más divirtiéndonos como lectores que con interés porque se rellenen los huecos de la narración. Narración que corre sin descanso. Acción, acción acción. Verbo ágil y con un agradecido uso del epíteto. Plana sabe escribir y no atosiga con las fórmulas épicas de saturar el escrito con expresiones grandilocuentes. Lo agradezco, de verdad. 

Noventa páginas y un coitus interruptus. "Más allá..." es el juguete de un escritor y él es el soberano para guardarlo cuándo y cómo quiera. La novela acaba con un cliffhanger brutal; un punto y aparte que no un final. Esto es lo que hay. Punto. Si la idea es continuar las aventuras del bárbaro sin nombre, por mí vale. Si no... Joder.

Bien escrita, excelentemente editada, una chulada, un capricho de Espada & Brujería decente y profesional. Enhorabuena a Pulpture.

2015-05-25

Mad Max: furia en la carretera





Sí, voy muy a tope con la película. La vi ayer y aún la tengo tatuada en las retinas, pero no quiero cargar el post con cosas como "una película adrenalítica" o similares. A ver si me sale.

Mad Max cuarta parte o Mad Max: Fury Road se ha convertido en uno de esos ejemplos de reboot/remake que parece hecho a destiempo y tiene el futuro de estas producciones contagiosas y desnutridas tipo Robocop o Desafío Total que se ganan el desprecio de los que vieron las originales en su momento y la indiferencia del público actual. Una película rodada hace dos años y pospuesto su estreno hasta un mayo del 2015 tras problemas, inundaciones y aventuras que dan para un documental. Las apuestas no eran favorables. Hasta que salieron los trailers el verano pasado.

Ojo, Cuidado. El verano pasado la esperanza se abrió camino con un anuncio que dejaba con ganas de mucho más. Después un par de trailers más y el hype llegó a estar por las nubes. Y aquí me veo yo a las cuatro de la tarde de un domingo, prácticamente solo y con un paquete de palomitas en el regazo. Tres o cuatro trailers guarros, un anuncio de Vodafone y ¡pum!

Mad Max ha sido valorada por su energía, sus escenas de acción, su tono y su Universo. Se ha ensalzado la función de Charlize Theron como una Imperator Furiosa potentísima, a Tom Hardy como un Max voluntarioso y solvente... Y todo esto es cierto. Mad Max es una máquina que funciona en la mesa de ediciones y a muchos niveles. Es un western, una aventura de acción, un diseño de producción acojonante y un trabajo de guión de diez. 

Esto consiste en ir del punto A al B. Punto. El contenido emocional, el conflicto de este episodio perdido del Mito Mad Max, se resuelve entre miradas y situaciones. ¿Por qué perder el tiempo con líneas de diálogo cuando la elipsis o un gesto pueden explicarlo mejor? George Miller lo sabe hacer desde hace 36 años y ahora lo reafirma. Si en la primera de Max, la violencia la pone el espectador, aquí la violencia está también más en lo que no se ve que en lo que nos enseña. 

Imágenes poderosas y conceptos esquematizados, se nos muestran a velocidad de vértigo no para que les comprendamos sino para que nos empapemos de un Universo postnuclear que ya ha sido contado demasiadas veces. El color no está saturado, hay viveza y fuerza en los páramos de las Tierras Baldías. ¿Cuál es el origen de la Imperator Furiosa? ¿Por qué decide hacer lo que hace? No se explica. No hace falta. Sólo una mirada de esos ojos tristes y cristalinos nos dicen todo lo que necesitamos saber. Y así en las dos horas de la película.

Valhalla. Mediavidas, el spray cromado, el culto al volante, los hijos imperfectos de Inmortan Joe, el Criadero de Balas, la Agua Cola, Espléndida y sus compañeras: bellezas imposibles en un mundo feo... Detalles, mínimos a veces, que engrandecen un producto que podría ser mucho menos y que se ha rodado con un amor hacia su propio Mita increíble.

¿La veré más veces? Por supuesto. Volveré a ver a este Max rudo, cargado de hombros, que gruñe y es testigo de una historia que no es la suya. Un Max Rockansky que resurge de los ochenta y plantea un legado heredado de los propios personajes pulp: atemporales, sin fecha de caducidad. Un tipo que se aleja cuando todo ha terminado. Un Sinnombre. Un testigo más.

2015-05-07

Vengadores, la era de Ultrón: secuela monstruosa




SPOILERS, SPOILERS, SPOILERS


Sábado por la tarde y mi hija y yo nos plantamos en el cine: Vengadores 2. Llevo varios días con el bombardeo, con el hype, con las reseñas, las críticas, las opiniones positivas, la repulsión... Compramos un paquete de palomitas y un refresco grande y nos sentamos. A ver qué me encuentro.

Vengadores, la era de Ultrón es un monstruo, un eslabón enorme dentro de una cadena que se inició hace siete años con Iron Man. Una producción analizable más allá de su dirección, de su guión o de la calidad de sus interpretaciones o efector digitales. Es la prueba definitiva de que hay un género nuevo y capaz de tener sus propios mecanismos: el cine de superhéroes. Es una secuela donde las expectativas estaban tan hinchadas, tan elevadas, que el resultado es difícilmente valorable.

Evalúo Vengadores 2 desde el espectador despreocupado que va con su hija al cine, que tiene casi demasiados tebeos del grupo  y que quiere ver a  Tony Stark y compañía luchando contra el robot definitivo. Joss Whedon, el padre espiritual de esta saga dentro de un plan mayor, dirige y escribe un film donde la premisa de la primera parte se agranda; todo debe ser mayor: más acción, más interacción de los personajes, más humos, más momentos épicos, más, más, más, más... Y mejor. El monstruo revientataquillas debe recibir su sacrificio y el espectador TIENE que ser saciado. A niveles totales. Disney/Marvel tienen que  satisfacer al que sólo espera ver una peli sin pretensiones, al que espera ver a su personaje favorito perfectamente retratado, al que debe odiar la película por ética personal, al que no le gustó la anterior... A todos.

Vengadores, la era de Ultrón  es un producto imperfecto. Es una filigrana de presupuesto inmenso que nunca podrá ser redondo. El fan, el no fan, encontrará pegas, huecos de guión, incongruencias, y la disfrutará o no.

Yo la disfruté junto con mi hija. Flipamos con la secuencia de entrada, con la batalla Hulk/Iron Man, con la Visión, con la Bruja Escarlata y con una batalla final llena de momentos comiqueros y con una secuencia final y títulos de crédito que me dejó con ganas de más y lleno de gozo. A mí.

¿Que Ultrón es un personaje de opereta? Sí, como en los cómics. ¿Qué no sale el Hombre Hormiga? Vale. ¿Qué está llena de Deus ex machina? Como siempre. ¿Qué hay relaciones entre los personajes que no se cree nadie? No me molestó. ¿Por qué? Porque Vengadores, este behemoth, tiene un guión de locos realizado por un escritor cuerdo. Porque hay planes, fases, directivos, que son un lastre para contar una historia que a poco que se piense puede ser mejor.

Pero es una peli de momentos. De épica henchida, de miradas entre personajes que se aman desde hace décadas en los tebeos, de imágenes rodadas con tanto cariño hacia el propio Universo Marvel que son emocionantes.

Sobra tanto y falta tanto que da lástima al ser más odiada que querida. Yo le guardo este homenaje porque durante más de dos horas me entretuvo, me distrajo, me emocionó y supe perdonar sus fallos. La experiencia cinéfila es un ejercicio de corazón. No se me puede olvidar.

2015-05-04

"Y pese a todo..."




Reconozco que el género zombi patrio me echa para atrás. Es un prejuicio, un pálpito frente a la estantería de la librería de turno. Decenas de títulos, de portadas similares, de apocalipsis, de "renaceres"... Seguro que me estoy perdiendo grandes obras de la literatura de evasión, pero qué queréis que os diga: la sobrexplotación del género me hace intuir que no todo el monte es orégano. Total, que no suelo leer muchas novelas de este tipo. Yo y mis cosas.

El caso es que en mi visita a Gigamesh este invierno me pillé en un arranque totalmente visceral, "Y pese a todo..." de Juan de Dios Garduño. Conocía al autor, conocía la novela y sabía de su inminente adaptación al cine. Además, tenía ganas de casquería, qué leches.

"Y pese a todo..."es un engaño. Sí, un timo. Un engaño de novela. Imagino al comprador, al fan fatal del género zombi soltando las pelas y leyendo la novela con una frase en la cabeza conforme pasaba las páginas: "ahora, ahora, salen... verás tú cuándo salgan los zombis... cómo me voy a poner." Pero "Y pese a todo..." no va de zombis. Al igual que "Soy Leyenda" de Matheson no es de vampiros.

"Y pese a todo..." es una novela que bebe más del drama propio de Jack London, que de los ripios y maneras del autor que homenajea, Stephen King. La historia: un historia de rencores vecinales y personales entre los dos únicos habitantes de un pueblo devastado tras la tercera guerra mundial es más London que King por mucho que Garduño mimetice las formas del best seller de Maine,

Dos vecinos que se odian es un drama doméstico que se vive en todo el mundo; un padre que hará todo por proteger a su hija; un solitario acompañado por un perro alcohólico y sus remordimientos... Y el invierno, y la hambruna, y los seres albinos que pululan en los pasillos de una tienda de bricolaje. Porque sí, hay monstruos en esta novela. Y ha gore,  situaciones extremas. y adrenalina, y todo lo que busca el lector de género. Pero más que zombis, son anomalías, daños colaterales de una guerra mundial que se siente más que se describe. ¿Experimentos biológicos? ¿Una nueva especie? La sombra de Matheson es muy alargada en "Y pese a todo.."

Un gran planteamiento. Una idea potente como pocas. Un puntazo que no me extraña haya sido comprado para el cine. Garduño sabe que maneja unos buenos mimbres, unos personajes reales en un entorno real, sometidos a lo imposible. Y lo hace bien. Porque después de todo, Juan de Dios Garduño narra bien. Te lleva de la mano hasta el final; maneja los cliffhangers con pulso. Te diviertes con la novela. 

Extinción. Ese el nombre de la película basada en "Y pese a todo..." No es para menos y no creo que Dolmen, la editorial, se encuentre con otro blockbuster de este tipo. Sólo son dos vecinos que se odian en el infierno desatado; y una niña que representa la inocencia; y un perro aficionado a la cerveza. Lamento haber llegado tan tarde. ¿Necesito más secuelas? ¿Por qué no?

2015-04-25

Autobombo, ombliguismo y reseñas.






Creo que toca valorar un poco qué está pasando con mis novelas (Laguna Negra y El Hombre Spam, ésta firmada con el pseudónimo de Talbot Torrance).  Me pide el cuerpo un poco de autobombo, de ombliguismo, de onanismo de autor. Sí, por qué negarlo. Y me apetece porque el resultado de las novelas no puede ser más positivo.

En noviembre, Tyrannosaurus Books editó mi primera novela. Una obra de un novel, con sus miedos, su vértigo y las típicas preguntas de novelista lanzado al mundillo: ¿gustará mi novela? ¿Cumplirá las expectativas comerciales y literarias? ¿La comprarán los compromisos? ¿Ganaré crédito o me hundiré en el lodo del primer y único duelo?

Casi seis meses después puedo decir que Laguna Negra marcha a todos los niveles. Este trozo de cultura pop, exploit y acción macarra ha gustado y gusta. Acolchado tras las novelas anteriores de la colección, Laguna ha cubierto mis expectativas y, creo, las de la editorial. El feedback de los lectores ha sido muy positivo y las críticas las he encajado con la intención de mejorar en mis siguientes novelas.

Laguna Negra y la colección Monsters es un producto atractivo y arriesgado por igual. No son libros al uso, no están destinados a la generalidad de lectores. Es un subgénero dentro de una corriente. Coño, son monstruos, terror y grindhouse. No me haré millonario, no viviré de la novela, pero puedo decir que no he hecho más pobre a los editores y que no he podido divertir a los lectores.

¿Y eso cómo se evalúa? Que un amigo de toda la vida te alabe es un arma de doble filo. Suelo agradecer y meter los dedos hasta encontrar un resquicio, alguna crítica. Conozco mis limitaciones como escritor y lo suyo es aprender. Si me dicen que todo está estupendo, maravilloso, que escribo como Dios... ni me lo creo, ni es verdad, ni merezco esa crítica. El ego es un enemigo más en ocasiones. El gustazo es ver como gente que no te conoce, que jamás te ha visto en persona o no te sigue en las redes sociales, te busca sólo para decirte que se he entretenido con el libro; que le ha hecho pasar un buen rato. No espero mejor valoración, de verdad.

Con El Hombre Spam me ocurre algo muy similar. Una obra firmada con otro nombre, mejores valoraciones, ganas de saber más del Universo de Nueva Ghana y un escrito más personal, más directo y con el que, lo reconozco, me ha sabido a poco. Tengo ganas de ponerme a trabajar en una secuela; contar más cosas sobre los personajes, la ciudad cyberpunk ultra consumista de Nueva Ghan. Espero poder dar más noticias en el futuro, aunque es muy temprano.

Tirarme a la arena de los escritores editados ha sido otra experiencia. Buena, sí, pero con algunos matices negativos como perder el contacto con autores que me consideran un rival (cosa que considero una soberana gilipollez) o asuntos similares. He vivido respeto en la mayoría de las relaciones entre autores, eso sí. Mi obra es pequeña y cuasi minúscula en comparación con otros bagajes literarios y de todo se aprende.

De ombliguismo ya he hablado bastante, ahora toca hablar de valoraciones. Estas son algunas reseñas que han aparecido de Laguna Negra en estos meses. Enlaces que hablan bien, mal, de lo bueno o de lo malo. Lo escrito, escrito está. Me he divertido con ello y la gente parece que también. ¿Qué puedo pedir más? Además, así me obligo a recopilar las reseñas para no perderles la pista en la red.

¡Ah, importante! Las novelas siguen a la venta, tanto en la web de la editorial como en cualquier librería. Marketing es marketing.

Reseñas de Laguna Negra:

La Ventana Secreta.

CineUltramundo

Planetas Prohibidos

El blog del Dr Motosierra

El blog de la Chica-sombra

Cinefagia

El Rincón del Devorador.



Reseñas de El Hombre Spam:


Farewell Stranger

El Solitario de Providence

El blog del Dr Motosierra

Literatura juvenil y fantástica








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2015-04-15

Cine de Perro Viejo: el ecualizador.





Me da cierto orgullo inaugurar una sección nueva en este vuestro blog. Y me ha dado por pensar en esas películas de videoclub, en esas sesiones de Cine Cinco Estrellas de Telecinco, en esos tipos duros de la Cannon, de la serie B y del cine de padres. Una corriente, un subgénero en sí que ha pasado a formar parte de nuestra cultura popular. Tanto que en este siglo XXI lleno de CGI, de reboots y de remakes, hay un hueco para este cine de sudor, pólvora y malas miradas: el cine de Perro Viejo.

¿Y qué es el cine de Perro Viejo? La premisa de estos filmes a rebujo del inesperado éxito de Venganza de Liam Nesson es la siguiente: un protagonista gastado, "sinperdonizado" y experto en cualquier materia relacionada con matar se ve envuelto en una historia donde tiene que abandonar su retiro para dedicarse a lo que mejor sabe hacer: dar matarile.

Y empiezo esta sección con El Ecualizador, una peli del año pasado , con vocación de serie abierta que se quedó en un placer culpable para muchos seguidores de la acción crepuscular.

El Ecualizador es Robert Mcall, trabajador de un Leroy Merlin de los USA y el tipo más rutinario del globo. Costumbres fijas y disciplina. No se mete en problemas y ve la vida pasar entre las páginas de un libro hasta que se cruza con una joven prostituta maltratada por sus chulos.

A partir de ahí ya se ve venir la película. Antoine Fucqua, el director, sacia las ganas de justicia callejera con escenas al ralentí, coreografiadas con gracia y dejando al espectador con la sensación de que lo difícil es fácil y que el señor McCall es peligroso hasta con una goma de borrar. 

Porque la historia es la que es, señores. Un veterano que no quiere meterse en líos, un villano de manual que se merece lo suyo desde el primer fotograma y un antihéroe que es capaz de cargarse al más pintado e irse de rositas sin pegar un solo tiro. Es como McGiver pero con mala hostia y la mano larga.

El Ecualizador es la puesta al día de una serie ochentera donde la premisa era sencilla: Agente especial que quería equilibrar la balanza de sus maldades haciendo el bien cuando está retirado. Denzel Washington se cree el papel y no le cuesta nada, apenas una mirada, darle nobleza y cierto empaque a un personaje que en otras manos no sería más que un manual de clichés.

Entretenida pero no todo lo épica que cabía esperar por falta de garra o momento oneliner. Un gusto culpable para ratos de sofá y palomitas.




2015-04-07

Vengadores: la cólera de Ultrón







Novela gráfica con vocación de superventas previa a la película que pretende reventar las taquillas esta primavera. El Universo Marvel se dirige a un embudo comercial llamada Secret Wars y es hora de publicar un relato que satisfaga a los lectores veteranos y acerque al papel a nuevos lectores que busquen los personajes de las pelis. O esa es la idea.

La cólera de Ultrón está escrita por Remender y dibujada por Jerome Opeña (con la encomiable ayuda de Pepe Larraz), autores de calidad contrastada y bien mirados por Marvel. Remender lo ha petado con sus X Force y se ha metido en el bolsillo a muchos lectores con sus Imposibles Vengadores donde aúna a los mutantes y a los Vengadores con eróticos resultados. Autores que hacen que las expectativas estén altas sobre todo cuando se mostraron las primeras páginas allá por la Comic Con de San Diego.

¿Y qué tenemos por aquí? Pues una historia clásica, ¡oh yeahh! de los Vengadores de siempre, pasados y actuales. El conflicto paterno filial entre Hank Pym y Ultrón llevado hasta sus últimas consecuencias.

Un Ultrón, o una versión más de él, ya que parece obviar apariciones más recientes del personaje, pretender fagocitar ya no la tierra, sino el Universo entero en la típica y tópica conversión de la carne en metal. Los Héroes más poderosos de la tierra tienen que luchar contra el robot y contra ellos mismos ya que la Visión, que por fin aparece como Dios manda, no comparte los métodos del papá Pym para acabar con la amenaza.

En definitiva: una obra apreciable, polémica y continuista respecto a esta caída libre editorial hacia un nuevo comienzo. Si tienes ganas de pillar algo después de tocarte a tope con la película, o eras un completista de los de toda la vida, la cólera de Ultrón es una excelente opción.

Momentos Vengadores de toda la vida. Por ponerle una pega: no veo a Jarvis ni el concepto de familia muy bien tratado por otros guionistas.


2015-04-02

Mi novela es una puta obra maestra.




Vale, ya tengo vuestro interés. Entre el título de la entrada y la ya mítica portada de "El Resplandor", podéis poneros cómodos y leerme. Pero, ¿de qué va esto? 

Si alguno de vosotros es escritor, o remedo de escritor, o escritor a ratos o escritorzuelo o dice que escribe pero luego sólo tontea con el timeline del Facebook hasta que se cansa, tendréis en algún cajón esa novela. LA NOVELA. LA PRIMERA NOVELA. Sin esa novela no existen las demás. En la mayoría de casos, si has publicado es porque antes existió lo que yo llamo: MI NOVELA ES UNA PUTA OBRA MAESTRA.

Es esa novela en la que vuelcas todas tus aspiraciones y ambición sin medida. Donde el barroquismo, las imágenes, los errores de primerizo, las cagadas, se unen como un robot de los Power Rangers hasta formar una megamonstruo que amenaza con comerse el mercado editorial.

Porque esa novela, ese pelotazo, será un éxito. O siendo modestos, no tendrán ningún problema en ser editado. ¿Qué importa que no haya sido revisada como debe? ¿Qué más da si cae en mil errores? No passsa nada. La novela vale. Y el que vale, vale y el que no a escribir fan fiction en webs que no conoce nadie.

Esta visión satírica y paródica existe en realidad. En mayor o menor medida. Es más, algunas de estas puta obras maestras terminan siendo editadas. Nos quejamos de las editoriales sanguijuelas, pero los autores debemos saber que estas editoriales de medio pelo se nutren de escritores de putas obras maestras que tienen ansia por decirle al mundo que son escritores publicados. En parte, que luego hay otros factores como el engaños y los contratos leoninos, pero eso es otra historia.

Por razones que no vienen al caso, he tenido la oportunida de acceder a varias de esas obras maestras. He podido leerlas, analizarlas e incluso corregirlas. Son novelas que se entregan a editoriales con la máxima ilusión. Se han empleado horas y horas de esfuerzo en escribir cientos de páginas con la visión clara de que algún día un contrato editorial sea firmado. Y ese mail, esa carta que llega a la editorial, en ocasiones, es algo que no está ni pulido, ni en muchos casos releído por el autor. Y me da verguenza como escritor ver eso. Verguenza propia y ajena. Propia porque yo pude haber caido en ese error y ajena porque no siempre es culpa de otros que una novela no llegue más allá del disco duro de un ordenador. Si quieres que una editorial profesional te edite hay que procura ofrecer el trabajo más profesional posible.

Por suerte, mi puta obra maestra duerme en un archivo que no se abre en años. Ni se abrirá.

2015-03-30

Interestellar




Reconozco que los primeros minutos de esta peli los dediqué a imaginarme Interestella dirigida por Michael Bay. Sí. No pude evitarlo. Puro Blockbuster con Whalberg, una hija buenorra, Steve Buscemi como doctor loco y un transforme latino en lugar del robot marine de la cinta de Nolan.

Sí. Soy así.

Pasado el ataque me metí entre pecho y espalda este viaje por el tiempo y el espacio que es Interestellar. Signo de que Nolan es un director al que no le tose nadie en ninguna de las facetas de la producción de cualquiera de sus proyectos. 

Interestellar tiene una premisa tan sencilla que se cuenta sola. Salvar la tierra a costa de perder todo lo amado. El bien común contra el bien individual. Y el espacio como escenario. El espacio y el tiempo retorcidos como una última frontera donde la humanidad no puede ser más minúscula. Una epopeya donde la pura voluntad se abre camino. La voluntad y el amor. Pero vamos por partes.

La tierra se muere porque sencillamente la comida se acaba. ¿Qué quedan, dos generaciones más? ¿La agonía y la impotencia? En esta tierra cercana y criadero de granjeros, donde la ciencia ha sido apartada por inútil, vive Cooper. Un granjero que antes había sido piloto. A partir de ahí, el DESTINO, le embarca en un viaje. Como ya he dicho, hay que salvar la tierra.

Casi tres horas de despliegue técnico y un humanismo que pocas veces he visto narrado en cine de esta forma. El Universo se traga a los personajes y sólo tienen una meta imposible y el afán por ver una vez más a sus seres queridos, o salvar un mundo que se aleja en el tiempo para ellos. Si quitas las brutales escenas de acción y la parafernalia técnica abrumadora, nos queda un relato de amor. De sentimientos bien interpretados, de comportamientos humanos en lo bueno y en lo malo. Un canto a la raza humana y su superación.

El amor lo mueve todo. Incluso es capaz de convertirse en un deus ex machina que funciona solo porque el personaje principal se lo cree y nosotros con él.  Ese es el punto fuerte de la peli. Lo que te coge de las pelotas y te sienta en el sillón tres horas.

Ahora. Después de bajarme los pantalones con la película, de arrodillarme ante el mejor Nolan, creador de blockbusters que no lo son, te paras a pensar y la cosa se enfría.

Me pasó con la tercera de Batman. Se disfruta a tope pero no te pares a pensar, no cuestiones, no analices más allá de las sensaciones proporcionadas. Pero me chirrían cosas. La increíble sobreexposición de conceptos cuando Nolan no necesita más que imágenes para desarrollarte una idea. No. Aquí todos los científicos hablan entre ellos para hablarle al espectador. Explicaciones, explicaciones, explicaciones que rellenan minutos. O un Michael Caine que lastra la película con más explicaciones, sin ser motor de nada. 

Sobra la trama del doctor Mann: un conflicto más, una pelea, una explosión...

Y Zimmer. Más Zimmer que nunca. Menos Zimmer que últimamente. Ambiental, sin apabullar, un acompañamiento increíble que da tono a un todo que sin ser redondo ofrece un cine que yo quiero ver más a menudo.

2015-03-21

Secuelitis




Dicen que el mono no baila si no le dan plátanos. Es un aforismo que se aplica en todos los negocios y profesiones. Y en la Literatura. Escribes una novela, la editan, se publica, se vende, se vende bien, se vende bien de cojones, es un pelotazo... Pues lo normal es que al cabo del tiempo esa historia se amplíe a través de secuelas, precuelas, expansiones... Es una ley a la que se acogen las editoriales.

El caso es hacerlo cuando hay garantías de éxito, de ventas, de business... Mucha gente me pregunta (sí mucha, de verdad) sobre una continuación de Laguna Negra. Son lectores de la novela, la han comprado, la han leído y piden más. Y eso es un orgullo para un escritorzuelo como yo. "¿Pero la tienes planeada ya?" o "¿Qué dice la editorial?". Yo sonrío, doy las gracias y les digo que no tengo nada preparado. MENTIRA. No sé los demás, pero yo siempre maquino historias que van más allá de las impresas, no como un proyecto en firme sino como y "qué pasó con" mis personajes. Y sí, con Laguna Negra y El Hombre Spam lo he pensado.

Pero no he escrito ni una letra.

Prefiero saltar como un mono con el culo escocido de una rama a otra. Saltar de género, de historias, dejar aparcadas las continuaciones e cantar otras canciones. Acabo de terminar una historia hard boiled y ahora estoy con una movida post apocalíptica. ¿Mañana? Ni idea.

No entiendo a esos autores que se embarcan en trilogías, series y volúmenes sin contar siquiera con la garantía de una publicación en firme. A menos que se haga por verdadero amor al arte. Entonces me callo.

Si Laguna Negra hubiera agotado ya la tercera tirada os hablaría de la secuela de la novela con total seguridad. Mientras, el tiempo lo dirá.

2015-03-19

El hombre que nunca sacrificaba gallinas viejas





"Marquitos Laguna se ha retirado del oficio. Ahora prefiere cuidar su huerto y recoger los huevos de sus gallinas. Antes, en otra época, Marquitos era un justiciero parco en palabras, un matador criptozoológico en la abundante isla de Simetría, un muro de dos metros de hostias enfundado en el guante de un hombre en traje negro. Pero ya no, sus noches más oscuras quedaron atrás. 
O al menos eso creía hasta hace unas horas. Porque hace nada, las gallinas viejas, esas que nunca sacrifica sabe Dios por qué, han comenzado a revolotear de aquí para allá, dejándolo todo lleno de plumas. La tierra de ese huerto que ahora se dedica a cuidar, ha empezado a retemblar. La carne putrefacta de toda una vida en negro se afana por abrirse paso a base de dentelladas y uñas rotas. Y Marquitos, un muro de dos metros de amor venido a menos, se teme lo peor: 
Que regresen sus noches más oscuras. Que se le atragante el olor de una Magnolia. 
O que haya llegado la hora de volver a sacrificar."


Aquí estoy, una noche como otra cualquiera, en un inpass entre una cosa y otra, con tiempo para leer, para enriquecerme, para respirar letras y buscar algo que remueva ese pedacito de cerebro que quiere encontrar aire fresco. Y recuerdo que hace unos días terminé con "El hombre que nunca sacrificaba las gallinas viejas", premio Nocte y obra a la que exigía mucho.

En esta novela, lo reconozco, buscaba un estilo, una manera de contar las cosas más que una historia en sí. Novelas de psicópatas, de asuntos sórdidos, de desalmadas, las hay a patadas. Es casi un género en sí. La historia de Marquitos, la historia de Simetría... Quería, exigía, buscaba algo más.

Realismo sucio, dicen de esta novela. La mejor novela de terror del año. Comparaciones, críticas, virtudes... Las aventuras de Marcos Laguna han tenido un impacto más que merecido en este mundillo de Crom. ¿Qué me he encontrado con la lectura? Justamente lo que estaba buscando. Forma sobre fondo. Estilo y palabras calculadas, dispuestas con mimo, sin caer en ejercicios de barroquismo barato; construcción sobre improvisación. Ha sido como enfrentarse a un boxeador de poco fondo pero gran pegada. Darío Vilas no ha necesitado doce rounds para noquear. Le han bastado doscientas páginas para retratar un entorno y una psique a ritmo de rock descarnado, de voz seca y miradas turbias. 

Marquitos es un monstruo y nosotros testigos de sus monstruosidades y sus causas. La empatía está de más, y las migajas de su trasfondo se dan con cicatería. Todo encaja y los hilos sueltos de su viaje de Magnolias azules los termina de componer el lector tras cerrar las páginas del libro.

Lectura de poso negro, de pensamiento, de sentencias subrayadas con boli, de envidia y de paseo voyeur por un cosmos cercano y sucio como es Simetría. Un lugar que existe como existen esos callejones de tu ciudad donde sabes que puede pasar de todo. 

Tiempo presente, flashbacks que asaltan, juegos de espejos e imágenes distorsionadas. "El hombre que nunca sacrificaba las gallinas viejas" es una lectura exigente y que va más allá del relato pulp y gore que algunos han sabido ver. ¿Terror? Definitivamente. Pero no de susto fácil e impacto cinematográfico. Es terror del que se cuela a través de las letras, del que se queda flotando en la imaginación al pasar la página. Ese terror que no es de vampiros ni de muertos vivientes, ni de monstruos de la Laguna Negra. Marquitos Luna da miedo porque existe con otro nombre y otro aspecto físico. Y Darío Vilas ha sabido fotografiarlo.