2015-04-02

Mi novela es una puta obra maestra.




Vale, ya tengo vuestro interés. Entre el título de la entrada y la ya mítica portada de "El Resplandor", podéis poneros cómodos y leerme. Pero, ¿de qué va esto? 

Si alguno de vosotros es escritor, o remedo de escritor, o escritor a ratos o escritorzuelo o dice que escribe pero luego sólo tontea con el timeline del Facebook hasta que se cansa, tendréis en algún cajón esa novela. LA NOVELA. LA PRIMERA NOVELA. Sin esa novela no existen las demás. En la mayoría de casos, si has publicado es porque antes existió lo que yo llamo: MI NOVELA ES UNA PUTA OBRA MAESTRA.

Es esa novela en la que vuelcas todas tus aspiraciones y ambición sin medida. Donde el barroquismo, las imágenes, los errores de primerizo, las cagadas, se unen como un robot de los Power Rangers hasta formar una megamonstruo que amenaza con comerse el mercado editorial.

Porque esa novela, ese pelotazo, será un éxito. O siendo modestos, no tendrán ningún problema en ser editado. ¿Qué importa que no haya sido revisada como debe? ¿Qué más da si cae en mil errores? No passsa nada. La novela vale. Y el que vale, vale y el que no a escribir fan fiction en webs que no conoce nadie.

Esta visión satírica y paródica existe en realidad. En mayor o menor medida. Es más, algunas de estas puta obras maestras terminan siendo editadas. Nos quejamos de las editoriales sanguijuelas, pero los autores debemos saber que estas editoriales de medio pelo se nutren de escritores de putas obras maestras que tienen ansia por decirle al mundo que son escritores publicados. En parte, que luego hay otros factores como el engaños y los contratos leoninos, pero eso es otra historia.

Por razones que no vienen al caso, he tenido la oportunida de acceder a varias de esas obras maestras. He podido leerlas, analizarlas e incluso corregirlas. Son novelas que se entregan a editoriales con la máxima ilusión. Se han empleado horas y horas de esfuerzo en escribir cientos de páginas con la visión clara de que algún día un contrato editorial sea firmado. Y ese mail, esa carta que llega a la editorial, en ocasiones, es algo que no está ni pulido, ni en muchos casos releído por el autor. Y me da verguenza como escritor ver eso. Verguenza propia y ajena. Propia porque yo pude haber caido en ese error y ajena porque no siempre es culpa de otros que una novela no llegue más allá del disco duro de un ordenador. Si quieres que una editorial profesional te edite hay que procura ofrecer el trabajo más profesional posible.

Por suerte, mi puta obra maestra duerme en un archivo que no se abre en años. Ni se abrirá.

2 comentarios:

juan miguel dijo...

Hey, a pesar de no poder tener acceso a tu novela o trabajos (vivo en mexico), pero con tus post dan ganas de leerla.

Un saludo

Pablo García Naranjo dijo...

Gracias, Juan Miguel. Mi editorial actualmente no trabaja fuera de España. No obstante puedes adquirir mis dos novelas en Amazon u otras plataformas digitales. Un saludo.