2015-05-04

"Y pese a todo..."




Reconozco que el género zombi patrio me echa para atrás. Es un prejuicio, un pálpito frente a la estantería de la librería de turno. Decenas de títulos, de portadas similares, de apocalipsis, de "renaceres"... Seguro que me estoy perdiendo grandes obras de la literatura de evasión, pero qué queréis que os diga: la sobrexplotación del género me hace intuir que no todo el monte es orégano. Total, que no suelo leer muchas novelas de este tipo. Yo y mis cosas.

El caso es que en mi visita a Gigamesh este invierno me pillé en un arranque totalmente visceral, "Y pese a todo..." de Juan de Dios Garduño. Conocía al autor, conocía la novela y sabía de su inminente adaptación al cine. Además, tenía ganas de casquería, qué leches.

"Y pese a todo..."es un engaño. Sí, un timo. Un engaño de novela. Imagino al comprador, al fan fatal del género zombi soltando las pelas y leyendo la novela con una frase en la cabeza conforme pasaba las páginas: "ahora, ahora, salen... verás tú cuándo salgan los zombis... cómo me voy a poner." Pero "Y pese a todo..." no va de zombis. Al igual que "Soy Leyenda" de Matheson no es de vampiros.

"Y pese a todo..." es una novela que bebe más del drama propio de Jack London, que de los ripios y maneras del autor que homenajea, Stephen King. La historia: un historia de rencores vecinales y personales entre los dos únicos habitantes de un pueblo devastado tras la tercera guerra mundial es más London que King por mucho que Garduño mimetice las formas del best seller de Maine,

Dos vecinos que se odian es un drama doméstico que se vive en todo el mundo; un padre que hará todo por proteger a su hija; un solitario acompañado por un perro alcohólico y sus remordimientos... Y el invierno, y la hambruna, y los seres albinos que pululan en los pasillos de una tienda de bricolaje. Porque sí, hay monstruos en esta novela. Y ha gore,  situaciones extremas. y adrenalina, y todo lo que busca el lector de género. Pero más que zombis, son anomalías, daños colaterales de una guerra mundial que se siente más que se describe. ¿Experimentos biológicos? ¿Una nueva especie? La sombra de Matheson es muy alargada en "Y pese a todo.."

Un gran planteamiento. Una idea potente como pocas. Un puntazo que no me extraña haya sido comprado para el cine. Garduño sabe que maneja unos buenos mimbres, unos personajes reales en un entorno real, sometidos a lo imposible. Y lo hace bien. Porque después de todo, Juan de Dios Garduño narra bien. Te lleva de la mano hasta el final; maneja los cliffhangers con pulso. Te diviertes con la novela. 

Extinción. Ese el nombre de la película basada en "Y pese a todo..." No es para menos y no creo que Dolmen, la editorial, se encuentre con otro blockbuster de este tipo. Sólo son dos vecinos que se odian en el infierno desatado; y una niña que representa la inocencia; y un perro aficionado a la cerveza. Lamento haber llegado tan tarde. ¿Necesito más secuelas? ¿Por qué no?