2015-06-08

Sueños de acero fundido




Sueños de acero fundido de la editorial Palabras de Agua es un solemne y meritorio ejercicio de aventura, ciencia ficción y terror monstruoso con el aliciente de los "mechas" y el regusto al mejor anime sobre robots gigantes.

Este párrafo resumiría esta novela a varias manos, esta antología novelizada, en la que varios autores más o menos noveles se encargan de contar el destino de la humanidad después del despertar de una fuerza primigenia totalmente lovecraftiana. Yuri, uno de los principales protagonistas, como aquel chaval en la película "El Reino del Fuego" es el testigo del nacimiento de la amenaza y es convertido en un arma, en un enlace entre este terror primordial y la humanidad.

Por otro lado está Clara: una chica híbrida cuyos poderes serán necesarios como única defensa de la humanidad.

¿Los enemigos? Monstruos, monstruos y más monstruos. Gigantes llenos de tentáculos; pequeños dioses carnívoros e insaciables. Además de las típicas corporaciones del género, claro.

Esta es más o menos la premisa de este libro. Ciencia ficción y aventura con unos elementos pocos vistos en la Literatura de género española (salvo Corazón de Piedra: Hecatombe) El lector, aficionado a los "mechas", a los monstruos, a Appleseed, a Evagelion, el que ha flipado con Pacific Rim... Sí, ese... encontrará su dosis en Sueños de Acero Fundido. Hay batallas, personajes rotundos y la intención de dar emociones, potencia en las descripciones y ganas, muchas ganas, de divertir

Varias manos han participado en este puchero. Manos y mentes, Ideas y planteamientos; y diferentes formas de escribir. ¿Se nota? Sí. Pero el conjunto es meritorio. La novela está bien escrita y la edición es correcta. ¿Un pero? Uno de los autores abusa del gerundio de posteridad a base de bien. Cosss del mundo anglosajón.
Sueños es una novela que transmite épica y sentido de la aventura. Tal vez adolece de falta de macarreo o metareferencias, pero es una lectura ideal para esas siestas de sueño ligero y cuerpos a la sombra.
.


No hay comentarios: