2015-11-01

Este del Oeste







Este del Oeste es una de esas obras que deben leerse pasando sobre los prejuicios que pueda producir su autor: Jonathan Hickman. Editada por Imagen en los USA y por Norma en España, es uno de esos proyectos personales del guionista alejado de las directrices de su otro patrón: Marvel.

Una serie abierta de la que se han publicado tres tomos recopilatorios a un precio nada competitivo, por cierto. Este del Oeste es una historia de amor, un western, una ficción futurista, un relato postapocalíptico, una de venganzas y de intrigas palaciegas. Todo eso y mucho más.

Para mí, la lectura de Este del Oeste ha supuesto un revulsivo refrescante. Algo inesperado y maravilloso. Un experimento multireferencial que funciona porque tiene alma propia y sobre todo: está muy bien escrito. En manos incapaces se convertiría en un monstruo donde la acción primaría sobre los personajes y todo se tendría que dar mascado. Pero es que Hickman no nos mastica el mundo de Este del Oeste. Entremos en él cuando las piezas ya empiezan a colocarse; cuando ese equilibrio precario entre las Naciones empieza a quebrarse.

¿Qué es Este del Oeste?



Imaginemos unos USA de un futuro indeterminado y ucrónico. Donde la ciencia está desarrollada y la tierra está repartida entre diferentes países en aparente tregua. Estéticamente influenciados por el western y por lo asiático; donde los androides conviven con Mashalls, los indios americanos son precog; y la Muerte es un jinete blanco enamorado de la Emperatriz del Imperio Chino.
Y los jinetes del Apocalipsis andan suelto en forma de niños.



Una obra coral que parte de la figura  imponente y “clinteastwoodiana” de Muerte. El scope se abre a cada número y los personajes surgen, cada uno con su voz y sus motivaciones, cada uno con su intriga y sus dobleces.  Todo ello dibujado por un Nick Dragotta que se aplica el cuento y adapta el guion dándole una plasticidad a sus dibujos que casa perfectamente con el tono de la historia.  Las líneas cinéticas se engrandecen con la acción y las panorámicas son brutales. Un lujo homogéneo y sin baile de dibujantes.


Este del Oeste nos da acción, frases lapidarias y un mundo nuevo donde sólo ser espero algo viejo. Una serie a seguir con mucha atención, un disfrute. Una obra que pasa por debajo del radar de los premios y la aclamación popular. Un descubrimiento.

2 comentarios:

Fernando Rojas Moreno dijo...

A ver si Juan la descubre de una vez jajaja.

Pablo García Naranjo dijo...

Sería una excelente forma de reconciliarse con él.