2015-01-25

El Hombre Spam: Noir en un futuro muy chungo.

 Portada brutal de Roc Alemany


Me apetece hablar sobre mi última novela. Me lo pide el cuerpo. Escondido tras el alias de Talbot Torrance he tenido la oportunidad de volcar todas mis filias sobre la ciencia ficción y el género negro. Una obra firmada con otro nombre pero sin embargo es lo más personal que he escrito jamás. Una espada de Damocles sobre mi cabeza desde 2013 que ha visto la luz con el apoyo de una editorial que confió en el texto desde el primer momento. El Hombre Spam es todo lo que yo he leído/visto sobre la ciencia ficción que me interesa volcado en 154 páginas de dureza, sordidez, ciberpunk y antihéroes.


 Torres eternas, cables, y hacinamiento. Mil veces visto y transitado.



Nueva Ghana es un personaje más de la novela. Se nota desde sus primeras páginas. Dentro de un planeta sin nombre; industrial y asfixiado por millones de saetas coporativas, se enclava la que no es ni la más grande ni la más evolucionada. Una ciudad colmena de trabajadores sin nombre y con un futuro que no va más allá de lo dictado por el eterno Forrester. LA VOZ y LA IMAGEN de una población que sólo vive para producir/consumir. Ese es el territorio donde vive Jonás Tedheim. Mi héroe.Mi antihéroe. El Hombre Spam es una historia de género negro. Un hombre que lo tuvo todo y ahora se dedica a ser el último gusano en una ciudad que le detesta. Adicto a las drogas, con un trabajo detestable, se paga los vicios implantando publicidad no deseada a su paso. Un mierda.

Pero antes no era así. Era un poli. Un miembro de la Brigada Logan. Lo mejor de lo peor. Armas, acero y voluntad. El rey de las calles hasta que se lo quitaron todo. Y como siempre, lo perdió todo por amor.




 Quítale veinte kilos y tendrás a Jonás



¿De qué bebo? De Bóvedas de Acero, de Blade Runner, del cine futurista de los ochenta, de Elmore Leonard, de Chandler, de los videojuegos, del cómic, de Dredd, de la vida real que nos sepulta con sus aplicaciones y sus Smartphones. Y del pulp.
Porque lo mejor es ver a un personaje al que detestamos y amamos a partes iguales ser perseguido por una amenaza que ni entiende ni puede combatir. Y yo tengo a los Hijos de Rohmer.


Los Hijos de Rohmer va a por ti.



Encapuchados con máscaras Kabuki que recorrerán Nueva Ghana para matar a Jonás. De eso va El Hombre Spam: de un desgraciado que se merece que lo maten. Él lo sabe, y conserva las pocas fuerzas que tiene para, al menos, ponérselo difícil a quienes se la tienen jurada.

Ya a la venta en cualquier sitio. Sí, sé que he despertado tu curiosidad.

2015-01-19

Crónica visual de una presentación "double feature".






One men, two novels





  Sí, "double feature"; pero eso lo contaré un poco más tarde. El sábado, en Barcelona, en el Templo, en la Librería Gigamesh, tuve el placer y el honor de presentar mis primeras dos novelas: Laguna Negra y El Hombre Spam, ambas editadas por Tyrannosaurus Books.

   ¿Double feature? Sí. Dos novelas. Dos nombres y un mismo autor. Algo que ni en mis sueños más delirantes de escritorzuelo hubiera imaginado. Cuando uno se expone al hecho de escribir una novela con la intención de ser publicado, no suele pensar en que dos de tus obras se editen en poco tiempo. Ha pasado. Me ha pasado. Mi novela más personal y un maravilloso encargo se han materializado en glorioso papel en un lapso de tres meses. 

   Así que mi mujer y yo cogimos las maletas y nos plantamos en la Librería Gigamesh para presentar, no sin cierto misterio sobre la autoría de EL Hombre Spam, las dos novelas, Presentar en Gigamesh es como jugar en el Maracaná si os mola el fútbol o rodar tu primera peli con Steven Spielberg... bueno, vosotros me entendéis. 

   Mis primeras novelas, el aforo a tope y flanqueado por Marc Gras, mi editor. Un micrófono, la mente en blanco y el cuerpo cortado. Abajo hay un vídeo donde se puede ver el dramático suceso. Bromas aparte me sentí muy bien atendido, arropado por los miembros de la editorial (Jose Miguel, Nae y el propio Marc), por amigos de la infancia reencontrados en una suerte de milagro y bucle espacio temporal, lectores conocidos y desconocidos y mi propia desverguenza. Poco más de veinte minutos donde quise desgranar cuál y qué he querido contar con estas dos novelas. Gracias a todos por estar ahí, por compartir vuestro tiempo conmigo, por escucharme, por aplaudir los chistes malos y mis balbuceos inconexos. 




Llenazo brutal


   Laguna Negra es la cuarta entrega de la Colección Monsters Unleashed. Una línea editorial bastante conocida donde los monstruos clásicos se salen de su guión habitual y viven aventuras y desventuras. Un experimento grindhouse donde prima la evasión, las referencias, la acción y el diálogo rápido y el sentido de la diversión. 

   Laguna Negra, creo y así lo he podido comprobar en las numerosas reseñas que ha cosechado la novela, ha conseguido el objetivo. Aún no he recibido ningún palo y eso no deja de asustarme como autor, sobre todo cuando muchas de estas reseñas han sido escritas por auténticos desconocidos y fuera del paraguas, en ocasiones acomodaticio, de los círculos literarios. Un enfoque exploit, desvergonzado y con el brillo del plástico protector de las carátulas de las cintas de VHS de los ochenta. 



Marc y yo. Nuff said.



  ¿Y El Hombre Spam? Ahhh, amigo. La novela firmada por Talbot Torrance; el autor de Arlington, el hombre, la leyenda... el pseudónimo. El Hombre Spam nació antes de Laguna Negra. Nació con la libertad del que escribe importándole todo un carajo y con el único deseo de contar una historia. UNA, como si fuera la única y la última. Mi contribución anónima al género de ciencia ficción. Esa novela que escribes sólo para ti. Esa. Y esa novela se publica al fin con otro nombre. Una paradoja divertida, excitante, un ejercicio disociativo, un alter ego que albergará otras obras de ciencia ficción. El Universo de Jonás Tedheim tiene más historias escondidas en sus Torres. Eso es seguro.




Dándolo todo con un boli prestado.



 Firmé más de los que pude suponer, saludé como un maníaco, estreché manos y terminó todo con la sensación de que no tuve tiempo para pararme a hablar con nadie. Con el corazón encogido por los amigos presentes y los ausentes. Feliz, exultante, lleno de gripe y orgullo. Y todo esto bajo la sonrisa maravillosa y sin igual de mi mujer: Maricarmen. ¿Escritor yo cuándo no tengo palabras de agradecimiento? Aiins, escritorzuelo.

   Os dejo con el vídeo. Avisados estáis.



2015-01-03

Una nueva oportunidad para el Caballero Luna






   Este mes ha salido la nueva serie de el Caballero Luna. Un nuevo arranque, y van, de un personaje calificado de culto por su propia editorial, lo que significa que nunca ha tenido un éxito de ventas en su recorrido ni una regularidad. Y así, es al menos desde el 2006 que es cuando se decidió relanzar un personaje sin serie desde la década pasada de la mano del novelista Charlie Huston y David Finch. Esta etapa dio lugar a otra más breve con Gregg Hurtwizt  a los guiones y después otro relanzamiento de Bendis que terminó por descolocar al lector y al personaje en sí.

    El incondicional del Marc Spector y sus alter egos debe estar curtido porque es uno de los personajes que ha dado más bandazos de toda la editorial. Y ahora le toca el turno a Warren Ellis coger al personaje en plan "oye, a ver qué haces con este personaje. No vaya a ser que nos des el argumento de una peli o así". Y Warren Ellis se marca lo que mejor sabe hacer: episodios autoconclusivos con un nexo común. Una buena manera de afrontar al Caballero Luna que no luce tanto como debiera porque el experimento le ha durado seis números y la perspectiva no termina de verse todo lo claro que debiera.
       Marc Spector y cualquiera de sus personalidades siempre han supuesto ese Batman de segunda que tuvo momentos espectaculares y que pervive en el recuerdo del marvelita. No es un super ventas, no es un miembro destacado de ningún grupo pero siempre está ahí. Estética chula, locura, y un ambiente urbano que  mola. Y la sombra de los mitos egipcios alrededor. Ellis se aprovecha y dibuja un cuadro que engloba parte del atractivo de las paradojas del personaje a través de un espíritu de la venganza, un aventuro, un detective con estilo, un justiciero violento o un investigador de lo paranormal. Lo hizo con John Constantine, y la fórmula la vale al Caballero Luna.
        La lectura se hace amena, divertida, ágil y a momentos sorprendentes: muertos vivientes por infección de hongos; un homenaje a The Raid, soldados cibernéticos... Todo cabe y todo está bien contado. Un gusto de tomo del que se echará de menos al guionista y augura una cancelación próxima.
          El dibujo está en la misma onda que el guión. Declan Shalvey se suma a la moda "europeizante" de esta Marvel con series urbanas y molonas pero sin dejar la espectacularidad y la plasticidad que el puño de Khonsu se merece.