2015-11-15

Coburn: el cómic



EL 2016 se presenta bien. Mejor que bien, genial. Estos últimos meses del año estoy dedicado al guión de Coburn: Humilladero. Una nueva andanza de mi pistolero favorito y culpable de mi "fama" actual. Coburn sigue su huida de sí mismo en otra historia autoconclusiva en formato cómic.




Gracias a los azares laborales y las afinidades personales, he tenido la suerte de conocer al gran profesional y mejor persona, Juanma Espinosa, artífice de trasladar al papel la nueva aventura de Coburn.

¿Qué nos traerá esta puesta de largo del personaje en el noveno arte? Más violencia, gente de corazón negro, traiciones, ambiente fronterizo y malas miradas; tiroteos y sangre. Un más y espero que mejor. Un más allá de la novela que espero sea un paso más en la carrera del personaje.



Por ahora tengo trabajo y una historia que contar de la mejor forma que sé. Horas tecleando y dibujando. Y mucho interés por ofrecer un producto digno e interesante. Un vistazo al pasado de Coburn, un paseo por la Guerra de Corea, drogas, matones chicanos y un nuevo villano. ¿Se nota que estamos disfrutando como cochinos con esto?

Coming Soon.

2015-11-09

Relatos Salvajes. Tal vez lo mejor de la Marvel actual









Como hay de todo en la viña del Señor, podemos decir que en todas estas maniobras de marketing que suponen los mega eventos tipo Secret Wars 2015 algo bueno debe salir. Cuando se anuncian, el lector ve la avalancha de nuevos títulos y renumeraciones con el ánimo encogido y la mano metida en el bolsillo no vaya a ser que alguien le robe. Es así, y el burro ya está escarmentado de tantos palos.

Pero entre tanta miniserie, hay cositas en estas Secret Wars que molan bastante. Una de las características de SW 2015 es que las series regulares se han cerrado en torno al Mundo Batalla de Muerte. Los personajes pasan a “vivir” en estos Reinos de Taifas caracterizados por recrear “grandes” historias de la editorial. Tenemos innecesarias pero nostálgicas vueltas al Proyecto Exterminio e Inferno; Dias de Futuro Pasado o vueltas a la Civil War. Son What If en continuidad como han querido decir desde La Casa de las Ideas; son sacacuartos de calidad cuestionable para muchos.

Pero, sorpresa, tenemos que entre tanto experimento con gaseosa, hay cositas. Cositas buenas, cositas ricas, cositas con enjundia, chicha y disfrute. Cosas como Thors (ese remedo de The Shield en clave asgardiana que es digna de comentar) o este Relatos Salvajes que me tiene enamorado.


Relatos Salvajes es una sacada de churra. Me explico: Jason Aaron, mi adorado Jason Aaron, nos cuenta lo que le da la gana usando el escenario de Mundo Batalla como le ha dado la gana. ¿Es un Mundo lleno de versiones alternativas, trozos, del Universo Marvel? Vale, yo voy a contar una historia de Espada & Brujería con Conan. No, Conan no, que no tenemos los derechos. Vale, pues con otro.  Con Arkón. ¿Arkón? ¿El que salía en la Patrulla X o en Hulk? ¿El de la diadema marquita y la mochila de rayos? El mismo. ¿Y dices que vas a empezar a meter a personajes olvidados del locurón editorial de los setenta? Esa es la idea.




Relatos Salvajes es una explosión artística dentro de una fábrica en serie. Es un dibujo inspirado y lleno de imaginación de Mike del Mundo. Es una historia de Espada & Brujería protagonizada por un Conan Rey desatado que sólo quiere volver a su Reino de Polemacus y que para ello tiene que atravesar un mundo lleno de monstruos, bestias, dragones y Reinas Brujas. Es violencia y los mejores textos de apoyo que puedes leer en un tebeo.

Es un Zas en la boca a aquellos que desprecian la posibilidad de que exista un comic mainstream actual que merezca la pena. Es aventura bien escrita y mejor dibujada. Es lo inesperado, es el mejor Conan sin ser Conan.

Grapas mensuales que quedarán como una joya entre estiércol. Después de la SW 2015 la serie sigue sin su guionista pero con su dibujante. ¿Mantendrá el nivel? No lo sé. Lo único que sé es que la cabecera setentera de Relatos Salvajes ha vuelto con fuerza. No es un nostalgia, es que el cómic está de puta madre.


2015-11-01

Este del Oeste







Este del Oeste es una de esas obras que deben leerse pasando sobre los prejuicios que pueda producir su autor: Jonathan Hickman. Editada por Imagen en los USA y por Norma en España, es uno de esos proyectos personales del guionista alejado de las directrices de su otro patrón: Marvel.

Una serie abierta de la que se han publicado tres tomos recopilatorios a un precio nada competitivo, por cierto. Este del Oeste es una historia de amor, un western, una ficción futurista, un relato postapocalíptico, una de venganzas y de intrigas palaciegas. Todo eso y mucho más.

Para mí, la lectura de Este del Oeste ha supuesto un revulsivo refrescante. Algo inesperado y maravilloso. Un experimento multireferencial que funciona porque tiene alma propia y sobre todo: está muy bien escrito. En manos incapaces se convertiría en un monstruo donde la acción primaría sobre los personajes y todo se tendría que dar mascado. Pero es que Hickman no nos mastica el mundo de Este del Oeste. Entremos en él cuando las piezas ya empiezan a colocarse; cuando ese equilibrio precario entre las Naciones empieza a quebrarse.

¿Qué es Este del Oeste?



Imaginemos unos USA de un futuro indeterminado y ucrónico. Donde la ciencia está desarrollada y la tierra está repartida entre diferentes países en aparente tregua. Estéticamente influenciados por el western y por lo asiático; donde los androides conviven con Mashalls, los indios americanos son precog; y la Muerte es un jinete blanco enamorado de la Emperatriz del Imperio Chino.
Y los jinetes del Apocalipsis andan suelto en forma de niños.



Una obra coral que parte de la figura  imponente y “clinteastwoodiana” de Muerte. El scope se abre a cada número y los personajes surgen, cada uno con su voz y sus motivaciones, cada uno con su intriga y sus dobleces.  Todo ello dibujado por un Nick Dragotta que se aplica el cuento y adapta el guion dándole una plasticidad a sus dibujos que casa perfectamente con el tono de la historia.  Las líneas cinéticas se engrandecen con la acción y las panorámicas son brutales. Un lujo homogéneo y sin baile de dibujantes.


Este del Oeste nos da acción, frases lapidarias y un mundo nuevo donde sólo ser espero algo viejo. Una serie a seguir con mucha atención, un disfrute. Una obra que pasa por debajo del radar de los premios y la aclamación popular. Un descubrimiento.