2016-03-13

Get Carter. Asesino implacable.










Get Carter se tituló en España Asesino Implacable. Una de asesinos, de venganzas, de sesión doble con pipas y gritos de fondo, de parejas dándose el lote y afiches amarillentos en los periódicos. Un film de 1971 que tuvo un remake en los dosmiles, el cual es mejor olvidar. Una de culto, como se suele decir ahora.

Jack Carter es un tipo duro. Nadie nos dice a qué se dedica pero desde los primeros segundos de la peli intuimos que no es un administrativo. Pulcro, elegante, estirado, con los rasgos borbónicos de Michael Caine. De palabras secas y respuestas medidas para herir. Trabaja para un mafioso que le recomienda no ir al funeral de su hermano, en el Norte. Ha muerto en una accidente, nada puede hacer ya. Obviamente, Carter pasa de su jefe y cuando llega a su hogar de nacimiento se encuentra un panorama negro: nada es lo que parece y todo apunta a un desenlace violento.

Get Carter es una obra de culto no por su trama ni por cómo se desenvuelve en una historia de venganzas y mafiosos, sino por su tono, por el carisma de este asesino desagradable y de difícil empatía, y por el retrato costumbrista de la Inglaterra de esa época. Casas de ladrillo, rascacielos de humo expelidos por fábricas que no descansas, pintas de cerveza, patillas, cantantes obesas, matronas de casas de huéspedes, matones con las gafas de sol para ocultar sus ojos de rata... Jack Carter desentraña las causas de la muerte de su hermano a golpe de amenaza y sonrisas torcidas; y cuando tiene que matar lo hace de forma apasionada, visceral. Hay que recordar que tiene motivos personales.

Mike Hodges (que luego hizo esa opus que es Flash Gordon) es el director de una película que se recuerda por los detalles más que por el verdadero fondo. La trama se escurre entre pequeñas set pieces llenas de fuerza: el cadáver de su hermano en la casa, formando un velatorio solitario y sórdido; algunas de las muertes; la violencia verbal; los silencios y las elipsis de una historia que no necesita detenerse mucho. 

Una de mis favoritas. Una de esas pelis que marcan incluso de forma literaria apenas darse cuenta. Get Carter es pura violencia british que ha envejecido de una forma envidiable. Los asesinos vengativos nunca pasan de moda, y si tienen los rasgos de Caine y su pose, mejor que mejor. 

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